El 22 de febrero de 1990 en Puerto Parra, Santander, los campesinos JOSE VICENTE CRUZ, de 77 años, y JOSE IGNACIO LOZANO, de 23, fueron encontrados asesinados en la Inspección Departamental de Campo Capote. José Ignacio estaba degollado y con impactos de bala después de haber sido sacado de su vivienda por un grupo de sujetos armados con fusiles automáticos. Relata la fuente: “En 1990 los paramilitares continuaron con la imposición de su dominio en toda la zona. A lo largo del año, dichas estructuras dieron curso a la eliminación sistemática de todo aquel que se opusiera a sus disposiciones y mandatos”.