N. N.
Fuente:
Hechos
Víctimas en estos hechos: 2 (Asesinadas: 2- Desaparecidas: )
El 5 de septiembre de 2007 en Carepa, Antioquia, efectivos del Batallón Voltígeros, Unidad orgánica de la Décima Séptima Brigada, asesinaron a JESÚS ALFONSO BEDOYA LONDOÑO y a UNA PERSONA no identificada, en la vereda Pedragoza el Reposo, y en el sitio conocido como El Palmar.
Relata la fuente: ''En marzo de 2007, el juez penal militar Alexánder Cortés llegó a Carepa para hacerse cargo del Juzgado 94 Penal Militar. Aunque aún faltaban varios meses para que el escándalo de los 'falsos positivos' fuera de conocimiento nacional, Cortés descubrió que algo irregular estaba ocurriendo con las bajas en combate que reportaban las diferentes unidades de la brigada 17. Sin dudarlo, y cumpliendo las normas, empezó a trasladar los casos sospechosos a la justicia ordinaria. A pesar de la animadversión de los militares, envió decenas de casos a la Fiscalía para que los investigara, y empezó a desempolvar otros cuantos de posibles ejecuciones extrajudiciales anteriores a 2006 que estaban archivados en el juzgado.
En junio de 2009 fue trasladado a otra brigada en Boyacá y a principios de 2010 Cortés fue destituido. El juez penal militar, con documentos en mano, se defiende e insiste que fue declarado insubsistente injustamente (ver entrevista ''Capitán nunca juzgará a coronel''). Las investigaciones por estas muertes fueron trasladadas por la Justicia Penal Militar a la Fiscalía.
Los casos investigados por Cortés en Urabá son espeluznantes. El 5 de septiembre de 2007, un comunicado de la Séptima División había reportado exitosas operaciones contra la guerrilla: ''Efectivos del Batallón Voltígeros, Unidad orgánica de la Décima Séptima Brigada, en zonas rurales del municipio de Carepa, sostuvieron enfrentamiento armado con integrantes de la quinta cuadrilla de las Farc, durante los contactos que tuvieron lugar en la vereda Pedragoza el Reposo, y en el sitio conocido como El Palmar, la tropa dio muerte en combate a dos de los delincuentes, lográndose incautar armas largas'', afirmaba el parte militar.
Pero, al investigar, Cortés encontró el caso cuestionable. Según las fotos, uno de los presuntos guerrilleros dado de baja, Jesús Alfonso Bedoya, se enfrentó a las tropas del Ejército armado con una vieja pistola. Más extraño aún es que el presunto integrante del frente quinto de las Farc sufría de insuficiencia renal y, según el hospital de Carepa, de anemia falsiforme. Las personas con esta enfermedad hereditaria sufren dolores lumbares y dificultades para moverse, y tienden a cansarse muy fácilmente.
De hecho, pocos días antes de aparecer muerto había estado hospitalizado, como lo demostraron las investigaciones posteriores. Y la noche anterior a su deceso había tenido fiebre alta''(1).
El 2 de septiembre de 2007, en supuesto enfrentamiento de tropas del Pelotón 4 de la Compañía “C” del Batallón Voltígeros de la Brigada 17, y de otro Pelotón de la Compañía “D” del mismo Batallón, con integrantes del 5° Frente de las FARC, en la vereda El Palmar, del corregimiento de Piedras Blancas, de Carepa, dieron muerte al presunto guerrillero JESÚS ALFONSO BEDOYA LONDOÑO. En la versión de los militares, una llamada de un informante alertó a la sección de Inteligencia de la Brigada sobre la presencia de guerrilleros en la carretera que va de Chungal a El Palmar; el comandante de la Fuerza de tarea “Ortiga” autorizó el movimiento de tropas hacia allá y observaron 3 personas sospechosas cruzando el Río Carepa a las cuales se aproximaron y confirmaron que llevaban armas largas; cuando los dos últimos se dieron cuenta de la persecución, le dispararon a la tropa, ésta respondió al fuego e impactó al último, el cual cayó en un pastal, mientras los otros escapaban en la maraña. Al hacer el registro, lo encontraron muerto e informaron a la comandancia del Batallón, desde donde pidieron autorización para mover el cadáver y lo llevaron a Apartadó donde se le hizo la inspección y necropsia.
Primero una hermana del occiso, luego su madre y luego la enfermera del hospital de Carepa que lo atendió durante muchos años en sus problemas de salud, declararon y dieron sus versiones del hecho. Desde niño había sufrido paludismo y sarampión y una infección severa en los riñones que lo tuvo al borde la muerte varias veces y le impidió estudiar por los constantes dolores de cabeza y riñones; aserraba madera como forma de subsistencia ya que era de una familia muy pobre y en el mes de agosto (último mes de su vida) había pasado muchos días hospitalizado con fuertes diarreas y fiebres.
El día de su desaparición fue visto por un pariente cuando iba en el puesto de atrás de una moto y alcanzó a decir que iba hacia Carepa, seguido por otra moto; al parecer le habían ofrecido un trabajo de ayudantía de construcción; quienes se lo llevaron en la moto habían sido vistos momentos antes hablando con los militares; los ocupantes de una chiva lo vieron pasar en la moto y observaron el momento en que lo internaron por el camino hacia El Palmar.
El Juzgado encontró muchas otras inconsistencias en los relatos de los soldados, pero lo más contundente era la historia clínica aportada y la ultima fórmula médica, confrontadas con elementos de la necropsia que mostraba el bazo congestivo sin lesiones (no por disparos). Se consideró imposible que en esas condiciones de salud una persona estuviera combatiendo, fuera de que ninguna prueba que respaldara la versión del “combate” había sido practicada. Por ello las Preliminares 150 fueron remitidas a la Dirección Seccional de Fiscalías de Medellín el 14 de mayo de 2008, pues todo demostraba un crimen de EJECUCIÓN EXTRAJUDICIAL O ARBITRARIA (2).
Fuentes:
- 1. LOS CASOS OLVIDADOS DE LOS \\\'\\\'FALSOS POSITIVOS\\\'\\\' semana.com
- 2. EL “FALSO POSITIVO” COMO HÁBITO Y RUTINA: LA BRIGADA XVII DEL EJÉRCITO - CAREPA, URABÁ ANTIOQUEÑO - CINEP/PPP Programa por la Paz, 23 años de falsos positivos (1988-2011) Anexo 7
