Jorge Eliécer Valencia Oviedo
Fuente: REINICIAR
1. Educador (Institución: Universidad del Valle)
1. Sin datos - Universidad del Valle
2. Líder comunitario -
Hechos
El 21 de agosto de 2004 en Tuluá, Valle del Cauca, paramilitares de las AUC ejecutaron de dos disparos a JORGE ELIÉCER VALENCIA OVIEDO, 47 años, educador y presidente de SUTEV Sindicato Único de Trabajadores de la Educación del Valle. El líder sindical había dado declaraciones radiales y publicado en el semanario El Tabloide, un comunicado donde denunciaba una serie de atropellos contra los docentes del municipio de Tuluá por parte del Secretario de Educación con el aval de la Alcaldía municipal. Valencia, padre de cinco hijos estuo vinculado durante 25 años a la docencia (1).
Mi esposo era un hombre de prestigio y muy querido por la gente, porque le ayudaba mucho a la comunidad. Tenía 47 años cuando lo asesinaron, 26 de ellos como educador en el Gimnasio del Pacífico de Tulúa. También era profesor de cátedra en la Universidad del Valle. Había sido declarado objetivo militar por los paramilitares por no comulgar ni estar de acuerdo con los atropellos y las injusticias, por luchas que había liderado en el pueblo por mejores servicios públicos, salud y en el tema de los desplazados, y por las denuncias que hacía en los medios locales por hechos de corrupción en el municipio. Justo el día en que lo asesinaron había hecho su última denuncia. Fue acribillado por sicarios en la puerta del apartamento donde vivíamos. El caso lo investigó un fiscal de Derechos Humanos y pasó luego al Juzgado 56 de Bogotá, que a mediados del año pasado dicto sentencia condenatoria contra los paramilitares Elkin Casarrubio y Ever Velosa, que confesaron el crimen. También obligó a indemnizar a la familia, pero hasta ahora yo no he reclamado nada porque no sé cómo es el proceso de indemnización, por eso busqué la ayuda de la CUT. Yo sé que no hay plata en el mundo con que reparar el dolor y el daño que nos causaron, pero me parece injusto que si ya se esclareció el crimen el gobierno lo repare, aunque sea con plata. También estoy promoviendo un acto por la memoria de mi esposo en la plaza de Tulúa, para reivindicar y limpiar su nombre, porque por mucho tiempo se mantuvo la versión de que fue asesinado por lío de faldas, y ya se sabe que lo mataron los paramilitares por ser sindicalista y líder social (2).
Fuentes:
- 1. CINEP Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Política - Noche y Niebla 30 Casos Julio/Diciembre 2004
- 2. El rostro y la voz de la violencia antisindical en Colombia (http://pachakuti.org/textos/campanas/paracos/voces-rostros.html)
