Carlos Alberto Castaño Noreña
Fuente: CINEP & JUSTICIA Y PAZ
1. Estudiante
Hechos
El 12 de noviembre de 2002 en Medellín, Antioquia, paramilitares y miembros del Ejército Nacional, ejecutaron a CARLOS ALBERTO CASTAÑO NOREÑA, un joven estudiante de 15 años, poblador del barrio Las Independencias 2, ubicado en la Comuna 13 de Medellín.
Según la denuncia: «En la zona, el Cabo Torres del Ejército, había llamado a un grupo de niños con el fin de entrenarlos ‘para que se defendieran y colaboraran con el Ejército’. Los armó con puñaletas y con unas pistolas de juguete. Los niños comenzaron a sentirse fuertes y a amenazar a quienes no les caían bien o les hacían algún desaire. Entre los niños armados estaba uno apodado «Pelusa » que además era adicto a drogas. Este niño fue amigo de una niña morena que más tarde se convirtió en amiga cercana de Carlos Alberto. Esa misma niña le avisó a Carlos Alberto que «Pelusa» quería chuzarlo (con el puñal), pues no le gustaba que fuera su amiga. Familiares de Carlos Alberto le reclamaron al Cabo Torres por estar armando a los niños y favoreciendo el que resolvieran sus rencillas personales con actos violentos. Incluso otros miembros del Ejército y de la Policía decían desaprobar lo que estaba haciendo el Cabo Torres. Dadas las amenazas que comenzó a recibir, Carlos Alberto le pidió una cita al Cabo Torres y éste se la dio para las 6 de la tarde del 12 de noviembre de 2002. Sin embargo no estaba allí cuando Carlos Alberto fue a buscarlo. Esperando que llegara, Carlos Alberto salió a la calle a jugar con unos niños. Más tarde hizo una llamada a casa de su papá (diferente de la casa de la mamá, con quien él vivía) y le dijo que bajara a la carretera porque lo tenían retenido dos personas; se le notaba angustiado y colgó rápidamente. Una hora más tarde, como a las 8 P.M. se recibió una llamada en la casa de la mamá y se escuchó la voz de un joven que decía que a Carlos Alberto lo tenían en la Estación de Policía de Belén. Los familiares comenzaron a buscarlo y pidieron la ayuda de militares. El mismo Cabo Torres se puso a buscarlo. Hacia las 3 A.M. el Cabo Torres le dijo a la mamá que se fuera a dormir tranquila, ‘que a su hijo no le van a hacer nada’. Cuando el Cabo Torres se comunicaba con radio con los paramilitares, se retiraba y le pedía a la gente que se apartara de él. Algunos miembros de la fuerza pública le comentaron a algunos de los civiles que ayudaron a buscarlo, que no le creyeran al Cabo Torres, puesto que él trabajaba con los paramilitares. A las 5:45 A.M. del 13 de noviembre reportaron el hallazgo de un joven de 15 años con las señas que correspondían a Carlos Alberto. El cadáver apareció en la calle principal del barrio Belén Altavista, sin documentos, y por eso fue reportado como N.N. La Fiscalía hizo el levantamiento hacia las 9:30 A.M. y lo llevó al anfiteatro donde su mamá lo pudo reconocer. Su cuerpo tenía punzadas de arma blanca (puñales) en muchas partes y mutilaciones. El Cabo Torres le ha preguntado a los familiares que si lo van a demandar y en varias ocasiones ha ofrecido poner a los familiares en contacto con los asesinos de Carlos Alberto. También le ha pedido a la familia que se vaya del barrio y les ha solicitado que consigan todos los documentos legales de él, ‘para pagarlo de una vez’. La Fiscal le ha pedido a la familia que en sus declaraciones no mencionen para nada las sospechas sobre el Cabo Torres. Al parecer el Cabo Torres fue trasladado de la Comuna 13 al municipio de San Luis (Ant.) y en los días en que él debió llegar allí, hubo una masacre en el pueblo».
Fuentes:
- 1. CINEP & JUSTICIA Y PAZ - NOCHE Y NIEBLA Comuna 13, la otra versión - Medellín: cronología de la agresión 1998-2002
