Jorge Enrique Silvera
Fuente:
1. Campesino
Hechos
El 19 de agosto de 2002 en Santa Marta, Magdalena, salieron de su casa los señores SALVADOR ENRIQUE SILVERA y su hijo JORGE ENRIQUE SILVERA, ubicada en el barrio Nueva Galicia con destino a su finca llamada San Cayetano localizada en la troncal del Caribe vereda el Trompito manifestando a su esposa y madre la señora Rosalba Quintero Navarro que volverían al atardecer del mismo día y mas nunca se volvió a tener conocimiento del paradero de ellos.
Relata la fuente: “Según la reportante asegura que su esposo y ella vivían, con sus hijos aquí en Santa Marta, que se dedicaba a la agricultura en una finca ubicada en la sierra nevada de Santa Marta, vereda el Trompito, donde él vivía. El día 19 de agosto del año 2002, su esposo Salvador Silvera Charris salió de la casa en compañía de mi Hijo Jorge Enrique, con destino a la finca “San Cayetano” en la sierra nevada de Santa Marta, y desde entonces no ha vuelto a tener noticia de ellos. Por comentarios de la gente pudieron ser asesinados por los grupos armados que operaban en el sector de la sierra nevada, desconozco los motivos por los que pudieron haberlo hecho. La finca quedó abandonada allá. En este momento no tengo datos que identifique ese predio, estaba hipotecada a la caja agraria.
Aparece en el expediente que contienen la investigación, informe No 081 del Gaula Magdalena fechado 23 marzo del 2004, en el que se relata que el día 19 de agosto del 2002, salieron de su casa los señores Salvador Enrique Silvera y su hijo Jorge Enrique Silvera, ubicada en el barrio Nueva Galicia con destino a su finca llamada San Cayetano localizada en la troncal del Caribe vereda el Trompito manifestando a su esposa y madre la señora Rosalba Quintero Navarro que volverían al atardecer del mismo día y mas nunca se volvió a tener conocimiento del paradero de ellos.
Según versión colectiva del día 03 de junio de 2009, el postulado Adán Rojas Mendoza, reconoce su responsabilidad intelectual y material en la desaparición y muerte de los señores salvador Enrique Silvera Charris Y Jorge Enrique Silvera Quintero, padre e hijo. Señala el postulado Rojas Mendoza que las víctimas fueron llevadas ante él en la región de Girocasaca por el señor Sixto Moreno Acosta perteneciente del grupo de Hernan Giraldo y por orden de este, los motivos por los cuales estas personas fueron asesinadas, es que ellos (las víctimas) habían vendido una finca arbitrariamente y por eso Hernán Giraldo dio la orden de asesinarlos como efectivamente se hizo.
Añade el señor Adán Rojas, Alias El Negro, que en el crimen participaron hombres de su organización conocidos con los alias de Teque Teque, Coronel Y Verruga (Elkin Segundo Pavón Polo, desmovilizado), estos últimos fueron los encargados de sepultarlos en un sitio en la región de Girocasaca que el desconoce.
Por último manifiesta el postulado que los señores Silvera se les asesino porque vendieron una finca a los indígenas de la región, hecho que estaba prohibido por Hernán Giraldo y aún así lo hicieron.
En igual sentido el postulado José Gregorio Rojas Mendoza, acepta su responsabilidad en el hecho, teniendo en cuenta que los individuos que asesinaron a estas personas estaban bajo su cargo y eran miembros de su organización
