1. Paramilitares (ACCU Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá)
Hechos
Masacre: SANTA ISABEL 08-Ene-99
Víctimas en estos hechos: 11 (Asesinadas: 11- Desaparecidas: 0)
El 8 de enero de 1999 en Curumaní, Cesar, paramilitares bajo la etiqueta de ACCU que se movilizaban en dos vehículos, un camión tipo turbo y una camioneta tipo platón, incursionaron a la 1:00 a.m. en el corregimiento Santa Isabel, y ejecutaron a HERMES BARBOSA RUÍZ, profesor de educación primaria, SARA BENJUMEA ARIZA, anciana de 80 años, y a los campesinos ÁLVARO VEGA SANTIAGO, ARMANDO RUÍZ MÁRQUEZ, FRANCISCO MACHADO CAMACHO, GEOVANNY RAFAEL CASTRO HERRERA, JOSÉ MELQUÍADES ROBLES CASTILLO, JULIO TAFUR HENRÍQUEZ, LUIS ALFREDO GUEVARA CARREÑO, ALEXANDER DE JESÚS ROJAS MACHADO, y UNO MÁS sin identificar. Los paramilitares armados con fusiles, granadas y armas automáticas estaban “ liderados por una mujer a la que llamaban Yolanda, quien identificaba las casas de donde sacaban a las víctimas para después ultimarlas a bala”.
Los paramilitares iban sacando una a una a sus víctimas “pateando y tumbando las puertas”, agrediendo y maltratando a los residentes de las viviendas mientras integrantes del operativo se encargaban de señalar a personas en particular. Los escogidos fueron obligados a marchar hacia la plaza principal del pueblo en donde fueron torturados y ejecutados. De igual forma los paramilitares procedieron a quemar las viviendas de sus víctimas, dejando a los habitantes de las mismas desolados frente a sus casas destruidas. En uno de estos hechos fue incinerada una anciana invidente al quedar atrapada entre las llamas de su casa.
El comando paramilitar amenazó con retornar a la población si los sobrevivientes de la masacre no abandonaban la región en veinticuatro horas. Numerosos habitantes iniciaron el desplazamiento forzado horas después de los hechos. Versiones no oficiales señalan la posibilidad de que existan personas desaparecidas por los paramilitares como saldo adicional a la masacre (1).
Once personas muertas, un número no determinado de desaparecidos, tres casas quemadas, terror y angustia dejó una incursión de grupos armados, la madrugada de ayer en el corregimiento Santa Isabel, municipio de Curumaní, en el centro del departamento de Cesar.
Según informaciones oficiales y de los temerosos moradores del poblado, más de 100 hombres llegaron a la una de la mañana, en dos vehículos y con lista en mano fueron sacando de sus residencias a jóvenes y ancianos, y les dieron muerte, en la plaza principal del pueblo.
“Quizá no eran 100 sino menos, pero con el miedo y las sombras de la noche uno veía más de 1.000”, dijo uno de los habitantes de Santa Isabel.
El grupo, que todo indica era de miembros de las autodefensas, incursionó en el corregimiento de la manera más violenta registrada hasta ahora, en la triste historia de las masacres en Cesar, hasta el punto de balear a un anciano de 85 años e incinerar a una viejita de 82, que era ciega.
Los armados fueron derrumbando las puertas de viviendas y sacaban de sus lechos a las víctimas, que fueron torturadas y baleadas ante el terror de algunos pobladores, que fueron obligados a presenciar el horrible espectáculo.
Al despuntar el día, los cadáveres fueron llevados hasta el hospital San Andrés de Chiriguaná, para realizar las labores de rigor por parte de los funcionarios de la Fiscalía y para que sus familiares fueran a reclamar sus cuerpos sin tanto temor.
Diez de las víctimas fueron identificadas, de la otra aún no se tiene información. Los muertos fueron: Giovanny Castro Herrera, de 22 años; Alejandro de Jesús Rojas Machado, de 21 años; Julio Tafur Hernández, de 25 años; Armando Ruiz Hernández, de 51 y José Melquiades Robles Castillo, de 41. Además: Álvaro Vega Santiago, de 29; Hermes Barbosa Ruiz, de 45; Luis Alfredo Guevara, de 20; Francisco Machado Ortega, de 85 y Sara Benjumea de Dita, de 82 años.
Todas las personas asesinadas exceptuando a Hermes Barbosa, quien era profesor de primaria, se desempeñaban en las labores del campo.
Habitantes de Santa Isabel aseguran que el grupo armado se llevó a varias personas aunque no se conocen identidades ni el número de los desaparecidos.
Mientras tanto, oficialmente se informó que cerca de la localidad, en Plan Bonito, vereda de El Paso, el mismo grupo secuestró a 4 personas más.
Llorando, varios vecinos de Sara Benjumea, la ancianita de 82 años, ciega y cuyo cuerpo ardió junto con su rancho, se lamentaron de no poder salvarla de las llamas, “porque no nos atrevimos a salir por miedo a ser también asesinados”, contaron los habitantes.
El señor Francisco Machado Ortega, de 85 años, logró salvarse de las llamas, pero eso no bastó porque fue ajusticiado en la plaza del pueblo.
Hoy, el pueblo está lleno de temor, mientras fuerzas combinadas de la Policía y el Ejército, tienen controlada parte de la zona, que desde hace años está considerada como la más conflictiva del departamento de Cesar (2).
Fuentes:
1. CINEP Paramilitarismo de Estado en Colombia 1988-2003
2. LAS SECUELAS DE UN HORROR ANUNCIADO - EL ESPECTADOR 9.1.1999 (http://www.geocities.ws/CapitolHill/Lobby/9543/rasten.html.)