Masacre: LA CABUYA 20-Nov-98
Víctimas en estos hechos: 5 (Asesinadas: 5- Desaparecidas: 0)
El 20 de noviembre de 1998 en Tame, Arauca, a primeras horas de la madrugada entró en el centro poblado La Cabuya gente armada y uniformada que decían ser paramilitares y masacraron a los campesinos RITO ANTONIO DÍAZ DUARTE, a las señoras ALICIA RAMÍREZ MÉNDEZ y LEONOR CARRILLO NIÑO, a EFRAÍN CARVAJAL y a SAMUEL SILVA. Los cadáveres fueron dejados a ambos lados del puente limítrofe de La Cabuya, unos sobre territorio casanareño y otros sobre territorio araucano.
Relata la fuente: “El viernes 20 de noviembre de 1998 culminó una serie de hostigamientos de los integrantes del Batallón Navas Pardo del Ejército Nacional contra los pobladores del poblado La Cabuya, que hace de frontera entre los departamentos de Casanare y Arauca, hostigamientos que se iniciaron el 5 de noviembre y concluyeron en una masacre de 5 campesinos. Uno de los masacrados, el Señor RITO ANTONIO DÍAZ DUARTE, había sido detenido por un Capitán que comandaba la unidad, quien le manifestó que “él no lo podía matar porque era civil y los derechos humanos le caerían, pero que después venían otros, que sí venían porque el Ejército sabía quiénes eran torcidos y quiénes no, y que tan pronto se fueran ellos, vendrían los quita-cabezas”. El Señor Rito Antonio, por convenio entre los alcaldes de Sácama (Casanare) y Tame (Arauca) y miembros de una asociación de camioneros, recolectaba recursos voluntarios para el pago de trabajadores y combustible de las máquinas que estaban haciendo el mantenimiento de la carretera llamada “Ruta de los Libertadores”. Así ocurrió, pues al “retirarse” –al parecer ficticiamente- los militares, en la madrugada del 20 de noviembre entró gente armada y uniformada que decían ser paramilitares y masacraron al Señor RITO ANTONIO DÍAZ DUARTE, a las señoras ALICIA RAMÍREZ MÉNDEZ y LEONOR CARRILLO NIÑO, a EFRAÍN CARVAJAL y a SAMUEL SILVA. Los cadáveres fueron dejados a ambos lados del puente limítrofe de La Cabuya, unos sobre territorio casanareño y otros sobre territorio araucano. Cerca del lugar estaba la vivienda del Cacique del Resguardo U’wa, Álvaro Salón, quien fue obligado a meterse debajo de la cama por los victimarios y fue testigo de la masacre, condición que seguramente influyó en la persecución de que fue objeto en los años siguientes hasta ser ejecutado en 2007”.
El episodio, que constituyó una cruel carnicería que nunca se ha borrado de la memoria de araucanos y casanareños, revela muy nítidamente la unidad de acción entre militares y paramilitares para perpetrar crímenes de lesa humanidad, como estas Ejecuciones Extrajudiciales que infringen simultáneamente el Derecho Internacional de los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario, señalando la responsabilidad del Estado que actuó a través de agentes directos e indirectos.
Fuentes:
1. CINEP Y COSPACC Noche y Niebla - Casanare: Exhumando el Genocidio