Masacre: SIMITÍ 07-Ago-98
Víctimas en estos hechos: 3 (Asesinadas: 3- Desaparecidas: 0)
El 7 de agosto de 1998 en Simití, Bolívar, paramilitares torturaron y asesinaron a MARCOS PARRA, dueño de la finca La Quebraona, a la vendedora de comida CECILIA ARDILA y al comerciante FABIO CHIVATÁ. Fabio, de aproximadamente 28 años de edad, fue torturado de manera atroz en presencia de la población; su cuerpo fue desmembrado y arrojado a la ciénaga de Simití. Pese a los esfuerzos de sus familiares, sus restos nunca se pudieron encontrar y, al contrario, recibieron amenazas de muerte. En tanto Cecilia fue violada y ahorcada en un árbol; luego le sacaron los ojos, la desmembraron y la enterraron en un predio aledaño al Corregimiento San Blas. Madre de 6 hijos, usualmente trabajaba hasta las 2 ó 3 de la mañana y con sus esfuerzos había construido una muy modesta casa.
Relata la fuente: “Por el solo hecho de que la guerrilla en ese entonces en San Blas a toda parte llegaba, a todas las casas, entonces el argumento fue que porque la guerrilla llegaba mucho ahí, de que porque tal, que no sé qué. Y con la justificación dada, la retienen [a Cecilia] y la trasladan a una finca cercana donde la conducen a un árbol: primero la montan allá, la amarran del cuello y la cuelgan. Le mocharon un seno viva, le chuzaron los ojos con puñales, viva, y viva la cogieron y la rajaron, le sacaron las vísceras, ¡qué no hicieron con ella!, y por último la acabaron de rematar y la enterraron, quedó a flor de tierra. Luego de tres o cuatro días, los paramilitares aún impedían a los familiares y pobladores de San Blas sacar el cadáver del lugar para darle sepultura y ante la insistencia le dijeron a la gente que ‘dejaran de estar jodiendo, que esa vieja era una guerrillera’. Bueno, ¡qué fue lo que no dijeron! No fue posible, pero la gente insistió y en un medio descuido que les sacaron, alistaron el cajón la envolvieron en un plástico y run... la pudieron sacar de ahí, y eso se quedó así, ni reunieron a nadie ni mucho menos” (Fuente: Testimonio Proyecto CNM. Base de datos).
Añade la fuente: “Además de la base paramilitar que ya existía en Cerro de Burgos, entre agosto y septiembre de 1998 se instaló otra base paramilitar en inmediaciones del corregimiento San Blas (Simití). Desde este lugar, las fuerzas irregulares comandaron sus acciones criminales contra la población de la zona y establecieron permanentemente un retén en el sitio conocido como La Ye ubicado en el corregimiento de San Antonio, donde interceptaban a sus víctimas. Lo mismo sucedió en Monterrey y Barranco de Loba, donde los paramilitares asesinaron a varios habitantes frente a sus vecinos y allegados, con el fin de fomentar el terror y ejercer el control definitivo de la zona, con la colaboración de las tropas del Batallón Nariño''
Fuentes:
1. PROYECTO COLOMBIA NUNCA MÁS ZONA 5ª - Crímenes de Lesa Humanidad 1966-1998 • QUINTO MODELO DE REPRESIÓN: Consolidación y Legalización del Paramilitarismo, 1995-1998