El 8 de agosto de 1998 la Compañía “Misil” del Batallón de Contraguerrilla 33 “Cacique Coyará”, adscrito a la Brigada 17, reportó la muerte en combate de LUIS ALFONSO HERNÁNDEZ MORENO, “guerrillero” a quien emboscaron junto con otro que escapó, incautándoles material de guerra.
El Juzgado 94 encontró grandes inconsistencias en el expediente, comenzando porque en las fotos del cadáver el occiso llevaba una camisa de la Policía mucho más grande que su cuerpo y sobrepuesta, camisa que presentaba manchas de sangre en el hombro izquierdo mientras las heridas estaban en la región inframamaria derecha. El cadáver presentaba también escoriaciones en la espalda y edemas en las muñecas, como signos de arrastre y presión y portaba en las manos un largo cordón detonante. El análisis técnico del arma que le fue incautada demostró que estaba en mal estado y carcomida.
Las declaraciones de su esposa, de familiares y conocidos, demostraron que era natural de Frontino donde había trabajado varios años en minería, pero a causa de los bajos ingresas hacía tres meses trabajaba en cultivo de yuca en la finca de la Señora Leonor Gaviria, en Tasidó, en cuyo potrero fue visto conversando con el Ejército esa mañana, siendo llevado y asesinado en Longanita, otra zona de Pavarandó (Mutatá) distante 9 kilómetros de Tasidó.
En el Tribunal Administrativo la Nación fue condenada por este crimen y el Juzgado 94 de IPM remitió el proceso (Rad: 90) a la Dirección Seccional de Fiscalías de Medellín contra el Capitán JAIME REMOLINA FONTALVO y los Soldados Voluntarios ARIEL ARGEL SEGURA y HENRY ÁVILA LÓPEZ.