El 1 de abril de 1996 en Valdivia, Antioquia, paramilitares irrumpieron en la vereda Juntas, corregimiento de Puerto Valdivia, y ejecutaron a los campesinos, CRISTIAN ORREGO VÉLEZ, LUIS ADÁN ESPINOZA, COLI GONZÁLEZ LOPERA, EUCARIS DE JESÚS JARAMILLO, JUAN BAUTISTA BAENA, ARCADIO VALDERRAMA y DAIRO MADRIGAL y desaparecieron a los campesinos, HÉCTOR EMILIO LOPERA, MANUEL SALVADOR PÉREZ y HORACIO GRACIANO (1).
Eran las 4 de la mañana del primero de abril, cuando varios hombres armados interrumpieron el sueño de las únicas casas habitadas en la vereda. Sin decir palabra balearon y les cortaron la cabeza a Cristian Orrego Vélez, de 34 años, Luis Adán Espinosa, Coli González Lopera y a Eucaris de Jesús Jaramillo. Sus cuerpos fueron arrojados a las aguas del río Pescado, según el testimonio de las mujeres.
Igualmente, esa madrugada, los desconocidos se llevaron a Juan Bautista Baena, Dairo Madrigal y a Arcadio Valderrama, de 45 años. Más tarde sus cuerpos aparecieron en un lugar solitario de la vereda. La exhumación de estos cadáveres depende ahora de la Fiscalía de Valdivia, que adelanta la investigación de los hechos.
Las mujeres sobrevivientes desconocen el paradero de Manuel Salvador Pérez, Héctor Emilio Lopera, de 49 años y Horacio Graciano, de 34, quienes también fueron sacados de los ranchos por los mismos hombres armados. No les dieron tiempo de ponerse las botas, los voltiaron boca abajo y les daban con la culata, los amarraron y se los llevaron , dice una de las mujeres.
Ya sin los hombres que los protegieran, las viudas y los huérfanos, niños entre los seis meses y los 10 años, se convencieron de que lo mejor era dejar la vereda como lo hicieron antes los demás campesinos. La escuela rural cerró sus puertas el día de la matanza porque se quedó sin alumnos.
Una amenaza de muerte de parte del grupo armado para quienes salieran de Juntas a denunciar la masacre, hizo que sólo 23 días después (el 24 de abril pasado) las viudas se atrevieran a llegar hasta la cabecera municipal de Valdivia (2).
Entre el 31 de marzo y el 1 de abril de 1996, cerca de 50 paramilitares del Bloque Mineros llegaron al corregimiento Puerto Valdivia en el municipio de Valdivia, Antioquia, y asesinaron a algunos de sus habitantes en su paso por la vereda Juntas y un lugar conocido como 'El Silencio'. El número de víctimas no es exacto: si bien Ramiro Vanoy Murillo alias 'Cuco Vanoy', ex jefe del Mineros, aceptó en Justicia y Paz el asesinato de tres pobladores, el centro de investigación académica Cinep documentó que en esta ocasión fueron asesinadas siete personas y desaparecidas otras tres. Los 'paras' degollaron a un habitante y le extrajeron la tráquea y la laringe a uno de los cuerpos. Entre las víctimas estaba JUAN BAUTISTA BAENA MUÑOZ, quien había sido concejal del municipio de Valdivia entre 1986 y 1988 por la Unión Patriótica. También asesinaron a HIPÓLITO GONZÁLEZ, miembro del Partido Comunista. Según investigaciones judiciales, los paramilitares amarraron y retuvieron a dos ancianos para obligarlos a presenciar la muerte de tres de las víctimas. ‘Cuco Vanoy’ aseguró que la masacre fue ordenada por el ex jefe paramilitar y narcotraficante Diego Fernando Murillo alias ‘Don Berna’. Según Vanoy, estos hechos ocurrieron en una serie de acciones que se dieron junto a las fuerzas armadas para buscar al hijo secuestrado del empresario Gustavo Upegui López, accionista mayoritario del Envigado Fútbol Club y señalado por las autoridades como integrante de la llamada ‘Oficina de Envigado’. ‘Don Berna’ y ‘Cuco Vanoy’ están extraditados en Estados Unidos por cargos de narcotráfico (3).
Fuentes:
1. CINEP Paramilitarismo de Estado en Colombia 1988-2003
2. OCHO VIUDAS Y 24 HUÉRFANOS BUSCAN REFUGIO DE LA GUERRA - eltiempo.com, 2 de mayo de 1996
3. RUTAS DEL CONFLICTO (http://rutasdelconflicto.com/interna.php?masacre=386)