El 18 de agosto de 1994 en Medellín, Antioquia, un grupo de hombres fuertemente armados que se movilizaban en dos carros se llevaron a WILLIAM DE JESÚS LOPERA GÓMEZ, dirigente sindical (1). Relata la fuente: ''Como a su esposa, María Elena Saldarriaga, nadie le daba razón de él se fue con una foto en la mano a buscarlo por todos los lugares posibles. Un día le informaron que lo habían visto deambulando por las calles de Manizales como un demente. Fue hasta allá, pero no lo encontró. Luego le dijeron que estaba en una clínica de reposo en Pereira, también fue hasta allá, pero después de revisar pieza por pieza descubrió que tampoco estaba en el centro hospitalario. Su desesperación la llevó a recurrir a la magia blanca y también a la magia negra, y en eso invirtió gran cantidad de dinero, pero todo fue en vano. Después de aceptar que la búsqueda era infructuosa cerró su apartamento y decidió irse con sus dos hijas a vivir con su madre. Sicológicamente me afectó mucho y lo mismo a mis hijas , dice. María Elena tuvo que trabajar por primera vez en su vida y de ella dependen ahora sus dos hijas. En el fondo sabe que es muy difícil volver a ver a su esposo, pero tampoco renuncia a saber qué pasó con él'' (2).
Fuentes:
1. ASFADDES Veinte años de historia y lucha-anexo 3
2. NADIE RENUNCIA A LA BÚSQUEDA DE UN SER QUERIDO - eltiempo.com, 1 de junio de 1997