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Hechos
Víctimas en estos hechos: (Asesinadas: - Desaparecidas: )
El 22 de abril de 2008 en Bogota, D.C., fue desaparecido forzadamente GUILLERMO RIVERA FÚQUENE, obrero y Presidente del Sindicato de los Servidores Públicos de la Contraloría Distrital, SINSERPUB. Los indicios recogidos hasta el momento responsabilizan a unidades la Policía Nacional. Según información de medios de comunicación (Noticias Uno - emisión julio 20 de 2008): ''...Testigos y videos de circuitos cerrados de televisión de los condominios aledaños coinciden en señalar que a Rivera lo subieron a una patrulla de la Policía Nacional...''. El cadáver del líder sindical fue hallado el 15 de julio en la ciudad de Ibagué (Tolima) con evidentes señales de tortura.
Según la fuente: “Lamentamos informarle al movimiento social y a la opinión pública nacional e internacional que el día de hoy, martes 15 julio, se conoció oficialmente de la aparición en la ciudad de Ibagué, del cuerpo sin vida del compañero GUILLERMO RIVERA FÚQUENE, dirigente sindical y político, desaparecido el pasado 22 de abril en la ciudad de Bogotá”.
Continúa la denuncia: ''...Las informaciones preliminares indican que el dirigente sindical fue asesinado y sepultado como NN el día 28 de abril, seis días después de su desaparición...''. Agrega la denuncia: ''... un testigo que vio cuando agentes de la Policía Nacional subieron a Rivera esposado a un patrulla, el testigo no denunció el hecho por miedo...''. Concluye la denuncia: ''...La causa de muerte está señalada en el dictamen del Instituto de Medicina Legal de Ibagué como Asfixia por estrangulamiento, lo que habría ocasionado su muerte-''. Los hechos ocurrieron cuando el sindicalista Rivera salió de su residencia ubicada en el barrio el Tunal de Bogotá a llevar a su hija a la ruta escolar (1).
Shaira Rivera: ‘Se lo llevaron en una patrulla de policía’
El 22 de abril del 2008, mi papá, Guillermo Rivera, salió a correr y no regresó jamás. Trabajaba en la Contraloría como jefe auditor de las entidades del Distrito, conocía en profundidad las prácticas de corrupción y, además, era sindicalista.
Ese día salí, junto con mi familia y sus amigos, a buscarlo. Llamamos a todas las clínicas pensando que pudo sufrir un infarto. Denunciamos. Al día siguiente, recibimos una llamada. Era un hombre. Nos dijo que tenía a mi papá. Reportamos la llamada en la Policía y la rastrearon hasta San Martín, Meta. Hasta allá llegó una comisión de investigación de la Unidad Antisecuestros, pero no encontraron nada. Semanas después, una vecina se acercó a mi casa para contarnos que había visto a mi papá trotando cuando, de repente, una patrulla de la policía lo capturó. Los videos de las cámaras de seguridad de los edificios cercanos reafirmaron la versión de mi vecina, pero en la Fiscalía dijeron que esa prueba no bastaba.
Cuando todo sucedió yo tenía 21 años. La desaparición de mi papá me consumió. Abandoné la universidad para dedicarme a la búsqueda, a juntar pistas y a ejercer presión en los medios y en organizaciones internacionales. Algunos oyeron. Otros me ignoraron. Caminamos de Bogotá hasta Cali exigiendo e indagando y construimos nuestro propio archivo de pruebas.
Dos días después de su desaparición, un campesino halló a mi papá en un botadero de escombros junto al río Combeiba, en Tolima. La policía de Ibagué hizo el levantamiento sin ningún protocolo y lo enterró en el cementerio San Bonifacio, de Ibagué, como NN. Eso solo lo supimos meses después, cuando nos llamaron de la Fiscalía para informarnos. Recibimos el cadáver de mi papá y una necropsia escueta que hablaba de “algunos golpes”, cuando en realidad el cuerpo estaba destruido. La búsqueda recién empezaba. Recibir el cadáver no resolvió ni la mitad de los interrogantes que teníamos.
Luego, se hizo una segunda exhumación en la que se documentó que mi papá fue torturado y que murió por asfixia mecánica. Aprendí a comunicarme en clave forense para entender lo que me decían y para interlocutar con los investigadores. En 2014, llevé el caso a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, pero aún busco respuestas. ¿Por qué el cuerpo apareció tan tarde? ¿Por qué la Policía dirigió la investigación hacia el Meta si lo halló en Tolima? ¿A quién debo perdonar?(2).
Fuentes:
- 1-CINEP Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Política – Noche y Niebla 37 Casos Enero/Junio 2008
- 2-LAS MUJERES A LAS QUE LA GUERRA LAS OBLIGÓ A VOLVERSE DETECTIVES - EL TIEMPO, 22 octubre 2017
