VIOLENTOS TIENEN EN LA MIRA A LA DIRIGENCIA CÍVICA

Vanguardia Liberal
Euclides Ardila Rueda
24 de junio de 2006

Cuatro presidentes de Juntas de Acción Comunal de Bucaramanga han sido asesinados, mientras ocho recibieron amenazas de muerte durante las últimas semanas.
Además, tres representantes de los damnificados por el invierno tuvieron que abandonar los albergues donde se refugiaban, porque los grupos al margen de la ley les dieron 48 horas de plazo para evacuar sus ranchos, so pena de atentar contra sus vidas o las de sus familiares.

El propio Ejército, así como el Departamento de Policía de Santander, se vieron obligados a escoltar a estos dirigentes con tal de garantizarles sus integridades físicas.

Las denuncias también fueron confirmadas a esta Redacción por la Pastoral, ente social que aseguró que los propios dirigentes les pidieron a este organismo “interceder por su seguridad”.

Las alarmantes amenazas se conocieron ayer, durante una reunión celebrada en el Comando del Departamento de la Policía de Santander, en donde los representantes de las comunas exigieron mayor protección.

El propio Comandante de la Policía de Santander, brigadier general Jaime Otero Jiménez, presidió el encuentro con los voceros comunitarios. Al tiempo, les garantizó que no sólo ese les brindará la debida protección a los líderes populares, sino que, además, se designarán investigadores especializados para hacer un diagnóstico de lo que realmente está ocurriendo con ellos.

Repudio general
En un comunicado, emitido por la Asociación Municipal de Juntas de Acción Comunal, Amac, la dirigencia rechazó de manera categórica este tipo de intimidaciones y las calificaron de “cobardes”.

Los representantes de las 258 Juntas de Acción Comunal de Bucaramanga, así como los representantes de las 17 Juntas Administradoras Locales de las Comunas y las restantes 3 juntas de los Corregimientos, crearon un frente común para denunciar este tipo de amenazas.

Hicieron oficiales varias denuncias como: “…la constante presencia de paramilitares y guerrilleros en sus barrios e incluso la peligrosa conformación de pandillas dedicadas a delinquir. Además, dejamos en evidencia el inusitado aumento de bandas de vendedores de drogas alucinógenas”.

“Estamos temerosos. Los violentos tienen acorralados muchos sectores de Ciudad Norte, de Morrorrico y de la zona Occidente”.

Finalmente, los líderes les pidieron a las autoridades no dejar en la impunidad las muertes de sus representantes.

Las muertes
La noticia de las amenazas salió a la palestra días después de que el líder popular del barrio Esperanza III, Bianor Calderón García fuera asesinado en la puerta de su propia casa.

Este crimen no ha sido el único. A Guillermo Torres Valdivieso, quien fuera el presidente de la Junta de Acción Comunal del barrio Café Madrid, lo secuestraron y después sus restos aparecieron en una improvisada fosa en el Norte.

El joven Víctor Raúl Méndez, quien ‘timoneaba’ las actividades cívicas del barrio Bucaramanga, lo apuñalaron a mediados de 2005 de una manera salvaje en las afueras de su comuna.

Arturo Amorocho, quien durante varios años lideró el proceso de reubicación de la comunidad del barrio José María Córdoba, completó la lista de líderes asesinados.

De manera paradójica, los líderes inmolados venían denunciando los serios problemas de inseguridad por los que atravesaban sus vecindarios.