El 14 de diciembre de 1981 en La Dorada, Caldas, a las 8 de la noche, cuando el señor CARLOS LUNA, comerciante de la ciudad, hacía reparar su vehículo automotor en un montallantas fue abordado por tres individuos que después de identificarse como agentes de los servicios secretos lo condujeron en un campero a un lugar desconocido. Al día siguiente cuando los familiares y amigos buscaban afanosamente el paradero de don Carlos recibieron la noticia que el cadáver estaba estrangulado y abaleado en un lugar cercano a la ciudad. Los informes dicen que presentaba bárbaras señales de tortura. La ciudadanía se encuentra consternada y atemorizada porque como ésta ha habido muchas muertes, que no tienen explicación alguna no son investigadas.