Pedro Antonio Zambrano Lizcano
Fuente:
1. Obrero
Hechos
El 12 de octubre de 1991 en Barrancabermeja, Santander, sobre las 9:15 de la noche, hombres que se movilizaban en un Campero Toyota rojo con blanco, descargaron ráfagas de ametralladora y pistola 9mm, contra 15 personas que se encontraban en la tienda “El Higeron”, ubicada en la Calle 21 No. 52-43 en el barrio El Campestre, a escasos 20 metros del albergue de Campesinos Damnificados por la Guerra Sucia del Magdalena Medio. Allí resultaron dos personas muertas y ocho más heridas en hechos acompañados de una llamada telefónica recibida en el Albergue a las 11 de la noche afirmando: “si se escaparon esta vez, no guarden esperanza”.
Estas acciones ocasionaron la muerte instantánea de CAMILO HOYOS GUTIERREZ de 23 años, quien trabajaba como celador de una firma contratista de Ecopetrol y a PEDRO ANTONIO ZAMBRANO LIZCANO, obrero quien falleció luego de ser trasladado a Bucaramanga. Causando también heridas graves a BLANCA MEDINA de 38 años, propietaria del establecimiento, a GERARDO MEZA QUINTANA de 23 años, profesor veredal del P.N.R, a LUIS EDUARDO DUARTE CHAMORRO de 23 años, celador del C.D.V., a ELIECER PEÑA ALFONSO de 23 años, maestro de construcción, a MANUEL CARDENAS de 28 años y ORLANDO CLAVIJO de 42 años, dedicados al comercio, a OMAR DUARTE MENDOZA de 20 años y NELSON ZAMBRANO LIZCANO de 20 años, obreros.
Cuando los familiares, vecinos y amigos de las personas heridas se trasladaban al Hospital para que estas recibieran atención medica, miembros del Estado al servicio de Organismos de Seguridad procedieron a investigar de forma ofensiva, diciéndole a las personas que “eso era culpa de la guerrilla que los había traicionado y ahora se estaban desquitando con los alcahuetas”. Es de resaltar que según las denuncias realizadas por el Comité Coordinador del Albergue Campesino ante la alcaldía Municipal de Barrancabermeja, los vehículos utilizados en los hechos antes mencionados (Nissan Patrol azul, capota blanca y Toyota rojo, capota blanca) fueron reconocidos por muchos pobladores de Barranca como propiedad de los organismos de seguridad locales, anotando además que los proyectiles disparados eran de calibre 9mm, de uso privativo de las Fuerzas Armadas. La Unión Sindical Obrera -USO- presentó la denuncia y solicitó a las autoridades tomar medidas para frenar estos hechos de violencia. Por estos días, la USO celebró un pleno para discutir las nuevas medidas laborales del gobierno y analizar la situación de violencia que afecta a los afiliados de esta empresa.
Fuentes:
- 1. PROYECTO COLOMBIA NUNCA MÁS ZONA 5ª - Crímenes de Lesa Humanidad 1966-1998 • Segunda Parte - Sectores sociales atacados: Organizaciones campesinas
