El 11 de septiembre de 1991 en Medellín, Antioquia, 10 hombres que portaban armas automáticas y se movilizaban en dos camperos Mitsubishi rojos (uno de placa LE 8714), se llevaron a los jóvenes estudiantes, FRANKLIN PELÁEZ GONZÁLEZ, CAMILO ALBERTO CERVANTES, LUIS GUILLERMO AGUDELO, EDWIN ALBEIRO SERNA M., de 16 años, y OTRO no identificado, tras sacarlos de una residencia ubicada en la carrera 103 con calle 43 del barrio San Javier. El día siguiente, los cadáveres de los tres primeros fueron encontrados en el km 15 de la vía a la Inspección Departamental de Santa Helena, y el cadáver de Edwin Albeiro fue encontrado en la vereda Jalisco; todos presentaban varios impactos de bala, señales de tortura y tenían las manos y los pies atados con cuerdas y alambres. En la Procuraduría regional de Antioquia, se adelantan procesos contra miembros de la Unidad Antisecuestro y Extorsión, UNASE, por esta masacre (1).
La organización UNASE en su corto tiempo de funcionamiento ya se ha visto acusada de violaciones a los derechos humanos. Dos ejemplos de lo anterior son los siguientes: el 11 de septiembre de 1991 tres jóvenes estudiantes antioqueños (Franklin Peláez, Camilo Alberto Cervantes, Luis Guillermo Agudelo) fueron encontrados muertos, con señales de tortura, en el Km 15 de la vía departamental de Santa Helena. Estos jóvenes habían sido detenidos días antes por diez hombres que se movilizaban en dos camperos Mitsubishi, al parecer pertenecientes al UNASE, razón por la cual la Procuraduría Regional de Antioquia investiga a la Unidad mencionada por esta acusación (2).
Fuentes:
1. JUSTICIA Y PAZ Boletín Informativo, Volumen 4, No 3 – Julio-Septiembre 1991
2. CIDH COMISIÓN INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS Informe oficial del DAS sobre masacres registradas durante 1991 - (http://www.cidh.org/countryrep/colombia93sp/cap.7a.htm)