Tiburcio Ramirez Pulido
Fuente:
Hechos
Masacre: BUCARAMANGA 08-Ago-91
Víctimas en estos hechos: 6 (Asesinadas: 6- Desaparecidas: 0)
En la mañana del 8 de agosto de 1991 en Bucaramanga, Santander, FRANCISCO VERA VERA contratista de ECOPETROL, LUIS FRANCISCO LOZANO GOMEZ, JORGUIN VERA VERA, TIBURCIO RAMIREZ PULIDO, ALVARO BARON MARTINEZ, y REYNALDO RUIZ BALLESTEROS, fueron asesinados por agentes de la SIJIN, dentro de los cuales estaban Néstor Raúl Izaquita y Gilberto Delain Mendoza.
Los asesinatos de las dos primeras víctimas ocurrieron en la entrada del barrio Portón del Tejar, mientras que de los cuatro últimos sucedieron en la sede recreacional de Comfenalco, ubicada en la vía que conduce al municipio de Piedecuesta. En este hecho, los uniformados contaron con la ayuda del auditor de la policía Jorge Enrique Velasco Flores, quien el 12 de agosto sería asesinado también por los mismos agentes.
Tanto Izaquita como Mendoza hacían parte de un grupo de miembros del organismo policial que entre los meses de junio, julio y agosto de 1991 cometieron una serie de asesinatos dirigidos a personas que supuestamente integraban bandas delincuenciales. Reynaldo Malaver Duran, persona implicada en los crímenes cometidos por los agentes, en declaración vertida en 1993 a la Fiscalía Seccional de Bucaramanga respecto de los sucesos del 8 de agosto, manifestó que por un incidente de incautación de un revólver suyo que no tenía salvoconducto, conoció a los uniformados, a un Cabo llamado Cristian Murillo y otro agente de apellido Rodríguez. Por tal situación entablaron una relación de amistad, al punto de que los policías le confiaron que estaban buscando la “banda de los Vera Vera” para matarlos, hecho al cual le invitaron a pesar de su negativa, agregándole que les tenían un tipo de confianza que se los iba a poner en un lugar determinado; el cómplice era Jorge Enrique Velasco.
Poco después de que se enterara de la muerte de los Vera Vera, Reynaldo Malaver dijo que los agentes mencionados lo invitaron a celebrar en la casa donde vivía Izaquita; al llegar al lugar se encontró con este y los policías Hernández, Mendoza, Rodríguez, y un Capitán de apellido Amorocho. El anfitrión (Izaquita) le comentó que ya habían caído los Vera Vera, y que “había sido estilo película”, aunque se mostraba preocupado porque un individuo que laboraba en la policía y que había sido el encargado de organizar “el supuesto partido de fútbol” los podía delatar; se estaba refiriendo al auditor Velasco Florez.
Según denuncia de los familiares de los hermanos Vera, estos habían sido allanados y seguidos en numerosas ocasiones por miembros de la SIJIN, lo cual se confirmó por la versión de Reynaldo Malaver. En 1988 había desaparecido otro hermano Vera, quien a los 8 días fue encontrado asesinado y con señales de tortura.
Cuatro días después, el 12 de agosto de 1991, el auditor de policía JORGE ENRIQUE VELASCO FLOREZ, fue asesinado por el agente de la SIJIN Gilberto Delain Mendoza, en una bomba de gasolina ubicada en la avenida “La Rosita” con Cra. 20 de Bucaramanga. El uniformado contó con la ayuda y complicidad del también agente Néstor Raúl Izaquita Otero, y del particular Reynaldo Malaver Duran. Las tres personas implicadas en este crimen, hacían parte de un grupo de oficiales del organismo de inteligencia que se dedicó a ejecutar y planear una serie de asesinatos ocurridos en los meses de junio, julio y agosto de 1991, contra personas señaladas de conformar bandas delincuenciales en la ciudad, o para salvar sus propios intereses; tal fue el caso de Velasco Florez, quien colaboro con las estructuras del estado en la comisión de varios asesinatos.
De acuerdo con la declaración otorgada por Reynaldo Malaver a la Fiscalía Seccional de Bucaramanga en 1993, en el asesinato del auditor se planeó la posible delación que podía hacer aquél de su participación material en el homicidio de los hermanos Vera Vera y otras personas más el 8 de agosto de ese año, ya que Jorge Enrique Velasco les había ayudado a tenderles una celada a estos para darles muerte.
La preocupación suscitada a los agentes Izaquita y Mendoza por el temor de ser descubiertos, los llevó entonces a decidir que su cómplice en el crimen de los Vera Vera debía desaparecer. Por tanto solicitaron a Reynaldo Malaver que les colaborara con este “trabajo”, solicitándole que les prestara una motocicleta, y a pesar de su negativa, los dos policías en compañía de otro de apellido Rodríguez (quien era Teófilo Rodríguez Torres), le ofrecieron darle una motocicleta, agregando que con el iría un agente de la SIJIN a “hacer el trabajo”, y que de todos modos les prestara un revolver, a lo cual accedió Malaver.
Llegado el día, los agentes se dieron cita donde vivía el agente Izaquita, al lado del Comando de policía; allí le entregaron a Malaver una motocicleta Suzuki 125 negra, y junto a él se subió el agente Mendoza. En una tienda empezó el seguimiento de la futura víctima, Velasco Florez, quien pasó en una motocicleta con una señora, por lo cual dispusieron seguirlos poniéndose cada uno cachucha negra a fin de evitar ser reconocidos. Señala Malaver en su declaración: “los alcanzamos en la Bomba de Gasolina que queda en la avenida La Rosita como con 20, Mendoza me dijo párese que ahí están (sic) yo paré la moto un poquito adelante de la bomba, y Mendoza fue y mató al señor [ Velasco], le disparó...llegó y me dijo hágale vamos (sic) para donde don Luis, el dueño de la casa donde vivía Izaquita...”. Posteriormente, al llegar a la casa, Izaquita le prestó una camisa amarilla a Malaver para que se cambiara la que llevaba, y se fuera para la casa. A los pocos días le entregaron doscientos mil pesos.
Actuaciones judiciales
Una vez adelantadas las diligencias de rigor por este y los otros asesinatos, la Fiscalía Regional de Cúcuta en providencia del 24 de junio de 1994 les dictó medida de aseguramiento de detención preventiva por los graves indicios existentes de la presunta responsabilidad a los agentes Reynaldo Malaver e Izaquita en las muertes de los hermanos Vera Vera y otros, mientras que por el asesinato de Jorge Enrique Velasco los compulso a ampliar sus indagatorias, en tanto no se le formulen los cargos correspondientes de la imputación jurídica.
Fuentes:
- 1. PROYECTO COLOMBIA NUNCA MÁS ZONA 5ª - Crímenes de Lesa Humanidad 1966-1998 • BUCARAMANGA Y ÁREA METROPOLITANA: EL ASEDIO DE LA REPRESION
