Ricardo Antonio Guarnizo Martínez
Fuente:
Hechos
El 22 de junio de 1991 en Garzón, Huila, miembros de la Policía Nacional torturaron y ejecutaron a RICARDO ANTONIO GUARNIZO MARTÍNEZ, joven de 20 años de edad. Según la fuente: “El joven de 20 años, apareció sin vida y torturado dos días después de haber sido conducido a la estación policial por el dragoneante José Fernando Herrera Pacheco, tras un allanamiento a una vivienda en el barrio Las Américas, donde le encontraron a la dueña bazuco, el 20 de junio de 1991. Ese policía era sicario se lo llevó para que le sirviera de testigo para una señora que habían cogido que vendía bazuco. Supuestamente él salió de la estación a las siete de la noche, le habían falsificado la firma, estaba en un libro del comando”. Agrega la fuente que: “Los magistrados del Consejo de Estado sostuvieron que Guarnizo Martínez estuvo bajo la custodia de la policía desde la mañana del 21 de junio de 1991, al estar detenido preventivamente en los calabozos, sin haber sido ofrecida prueba alguna por las demandadas en la que se desvirtúe o que haya corroborado que salió efectivamente del calabozo no puede darse credibilidad a lo consignado en el registro de detenidos, en el que se reflejó una salida con una firma que no corresponde con la que procede del mencionado señor. Precisaron que pese a no estar demostrado quién disparó contra Guarnizo Martínez, se estableció con las pruebas que la última vez que lo vieron con vida fue en los calabozos de la estación, ya que fue objeto de una detención preventiva sin que se haya establecido que se encontraba en una situación de flagrancia ante la comisión de un ilícito. Sostuvieron además que los estudios médicos de la necropsia señalan que su muerte ocurrió entre 12 y 18 horas antes de que lo encontraran sin vida, lo que ubica la situación de dicho señor espacial y temporalmente bajo la custodia de los miembros de la Policía Nacional de la Estación de Garzón. El cuerpo de Ricardo Antonio Guarnizo Martínez tenía dos tiros, uno en el pecho y otro en la cabeza, además de heridas en el párpado superior izquierdo, puyones en la frente, al lado de la cien, la cara pellizcada, su cuerpo, piernas, brazos, tobillos con notables y marcadas señales de tortura con un cortauñas, la espalda toda morada y golpeado el rostro con patadas”.
Fuentes:
- 1. CINEP / Programa por la Paz - Noche y Niebla No 45 Enero-Junio 2012 (Actualización 1)
