El 5 de mayo de 1991 en Bucaramanga, Santander, los cadáveres del obrero de construcción REYNALDO TORRES BALVUENA y DOS HOMBRES no identificados, fueron encontrados por sus familiares en el anfiteatro municipal a donde habían sido llevados. Los cuerpos presentaban numerosos impactos de bala, las manos molidas, atadas y quemadas; las piernas estaban peladas como si vivos los hubieran arrastrado y tenían señales de golpes en la cara. De acuerdo a versiones de testigos, anteriormente Reynaldo Torres había sido detenido por varios agentes de la policía en la capital santandereana, quienes luego de pedirle su identificación, se lo llevaron sin explicación alguna de un establecimiento público, donde departía con otros amigos. Un hombre que trató de intervenir para que no se lo llevaran, fue amenazado por los uniformados quienes le dijeron que “no interviniera si no quería que le pasara lo mismo”. Los familiares de Reynaldo volvieron a saber de él solamente cuando encontraron su cuerpo en la morgue de la ciudad.
Fuentes:
1. JUSTICIA Y PAZ Boletín Informativo, Volumen 4, No 2 – Abril/Junio 1991