El 2 de mayo de 1991 en Ocaña, Norte de Santander, el campesino y líder comunal, GIOVANNI ANTONIO ORTIZ TORRADO, de 25 años de edad, casado y padre de dos niños, fue hallado asesinado en el corregimiento de Filipote, de varios balazos en la cabeza, degollado y la lengua, las unas y los ojos arrancados. Había sido detenido el 1° de mayo por miembros del F-2 en la vereda Pabes del municipio de Abrego y conducido con rumbo desconocido en una camioneta de placas venezolanas. Tanto en el velorio como en las honras fúnebres, miembros de la policía desde camionetas en las que se movilizaban efectuaron disparos, intimidando y hostigando a los asistentes.
Fuentes:
1. JUSTICIA Y PAZ Boletín Informativo, Volumen 4, No 2 – Abril/Junio 1991