El 28 de marzo de 1991 en un lugar no precisado en el departamento de Boyacá, un cabo acompañado de un grupo de soldados se reunió en una cantina con un agente de la contrainsurgencia y acordaron hacer un “rápido operativo de limpieza”. Entonces se dirigieron a una casa ubicada en la periferia. En ella encontraron a los niños PEDRO de 13 años y JOSE de 15 acompañados de su madre quienes descansaban aprovechando la Semana Santa. Sin explicación alguna los uniformados dispararon inclementemente ultimándolos para posteriormente mutilarlos y degollarlos. Su progenitora fue golpeada a garrote hasta perder el control.
Fuentes:
1. GRAVE DENUNCIA A LA PROCURADURIA DE BOGOTA - Voz, abril 11 de 1991