El 28 de noviembre de 1990 en Valledupar, Cesar, aproximadamente a las 13:00 horas los indígenas Arhuacos LUIS NAPOLEÓN TORRES CRESPO, ex gobernador del cabildo de Sierra Nevada y Mamo (sacerdote), ANTONIO HUGUES CHAPARRO TORRES y ÁNGEL MARÍA TORRES ARROYO, tomaron un bus con destino a Bogotá, ciudad en donde se reunirían con funcionarios del Gobierno Nacional. Los indígenas nunca llegaron a su destino. Según información del conductor del autobús en el que se transportaban, aproximadamente a las 16:00 horas… el bus se detuvo en un restaurante del municipio de Curumaní (Cesar), los tres dirigentes Arhuacos fueron obligados por cuatro hombres armados a bajar y subir a una camioneta Toyota de color blanco. Desde entonces no se supo de su paradero.
Sus cadáveres con signos de tortura y en avanzado estado de descomposición fueron hallados el 12 de diciembre y sepultados como NN en el cementerio de Bosconia. El cuerpo de Luis Napoleón Torres fue encontrado en el corregimiento de Loma Linda, municipio de Bosconia (Cesar), presentaba dos disparos en la cabeza; el de Angel María Torres entre el corregimiento de Cuatro Vientos y el municipio de El Paso, y el de Hugues Chaparro, quien tenía el cráneo destrozado y hematomas en todo el cuerpo, fue encontrado en Pueblo Nuevo, El Difícil (Magdalena).
Según el dictamen del Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas presentado el 29 julio 1997 los responsables del crimen han sido integrantes del Batallón de Artillería La Popa, con sede en Valledupar, al mando de los tenientes Pedro Antonio Fernández Ocampo y Luis Fernando Duque Izquierdo.
Fuentes:
1. ONU LLAMA ATENCIÓN A COLOMBIA - EL TIEMPO, 03 de octubre 1997