Jesús Santrich Núñez
Fuente:
1. Artista
1. Líder estudiantil - Universidad del Atlántico
Hechos
El 16 de noviembre de 1990 en Barranquilla, Atlántico, dos agentes del DAS balearon a JESÚS SANTRICH NÚÑEZ, licenciado en Biología y Química, dibujante de la Universidad del Atlántico y responsable de la propaganda de la JUCO, Juventud Comunista. Los asesinos, presuntamente en estado de embriaguez, dispararon contra el dirigente cuando se encontraba en un estadero frente a la Universidad del Atlántico; en los hechos resulto herido otro militante de la misma organización. Los responsables fueron detenidos por la policía y remetidos al juzgado primero de Instrucción Permanente (1).
Era militante de la Unión Patriótica (2).
Jesús Santrich era un joven artista que se ganaba la vida haciendo afiches para el Partido Comunista Colombiano y su ala más entusiasta y revoltosa: la Juventud Comunista, Juco, a la cual pertenecía desde el bachillerato en el colegio Carlos Meisel en Barranquilla.
Como egresado del programa de Biología y Química de la Universidad del Atlántico nunca ejerció su profesión. Por el contrario, se dedicó de lleno a la bohemia (dibujo, ron, música, poesía y mujeres), mezclada con una activa militancia en la izquierda donde llegó a ser un carismático líder entre sus compañeros. Santrich, el verdadero, vivió en el populoso barrio San Felipe junto a una tía anciana a quien ayudaba económicamente con su arte. Su madre trabajaba en Caracas como empleada de servicio doméstico.
Relajado, pacífico, amable, ‘mamador de gallo’ y amante de la salsa, tanto así que era parroquiano del estadero La Troja cuando esta quedaba frente al parque Suri Salcedo, así lo recuerdan sus amigos. Santrich, en medio de su fervor revolucionario, pertenecía a esa especie barranquillera en vía de extinción conocida como la ‘bacanería’.
LA MUERTE LLEGÓ UNA NOCHE
A la medianoche del 17 de noviembre de 1990, según registros de prensa, tres agentes del DAS habían sido expulsados de un establecimiento nocturno porque uno de ellos, en su borrachera, agredió a una persona con la cacha de su revólver.
Con ganas de seguir de farra, los tres bravucones, al mejor estilo del lejano oeste, ingresaron al restaurante-bar El Decanito, ubicado en la calle 50 con carrera 41, frente a la antigua sede de la Universidad del Atlántico.
Dos versiones se tejieron en torno a la presencia de estos personajes en el sitio. La primera, que un estudiante que se encontraba con Santrich y otros militantes del Partido Comunista tropezó a uno de los detectives, quien entró en cólera e inició una gresca.
Segundos después reinó el pánico: uno de los agentes desenfundó su arma y comenzó a disparar a diestra y siniestra. Despavoridos, los clientes se refugiaron dentro del lugar. Santrich, en cambio, corrió hacia la calle pero sólo pudo llegar hasta el andén donde cayó muerto.
La otra versión fue que los agentes dispararon contra los miembros de la Juco. Santrich, de acuerdo a los mismos registros de prensa, recibió dos balazos, calibre 38, en su frente y su boca.
Teniendo como telón de fondo el ambiente de terror e intimidación que vivía la izquierda en aquella época y tomando como evidencia el exterminio, que aún no terminaba, de militantes de la Unión Patriótica, UP, la muerte de Jesús Santrich fue asociada por sus compañeros a un crimen de Estado.
A su entierro asistieron cientos de personas, entre estudiantes y simpatizantes de las distintas corrientes de izquierda. Sus restos fueron llevados al Cementerio Universal.
Un año después del crimen la Procuraduría pidió la destitución del detective que accionó el arma, y tiempo después este fue condenado por el homicidio del joven comunista" (3).
Fuentes:
- 1. JUSTICIA Y PAZ Boletín Informativo, Volumen 3, No 4 – Octubre/Diciembre 1990
- 2. REINICIAR Fundación para la Defensa y Promoción de los Derechos Humanos – Caso Unión Patriótica: Hechos de violaciones a los Derechos Humanos, Bogota 11/02/94
- 3. Los dos Jesús Santrich - El Heraldo, 18 de Noviembre de 2012
