El 29 de mayo de 1980 en Sincelejo, Sucre, el agente del F-2 de nombre Leonardo Marín asesinó fríamente al joven estudiante ROGER M. AMAYA, de sólo 18 años y quien cursaba el primer año de bachillerato en el colegio Ateneo Comercial.
El hecho sucedió en una tienda cercana la centro educativo, cuando el joven Amaya se encontraba allí con una amiga y sin que mediaran razones el criminal disparó sobre él a mansalva. El agente del F-2 desapareció misteriosamente y la institución se ha negado a prestar ayuda a la familia de la víctima.