El 15 de abril de 1990 en Piedecuesta, Santander, los jóvenes FAUSTO SAAVEDRA GÓMEZ y JUAN DE DIOS RINCON fueron torturados y asesinados por una patrulla de La Mano Negra. Fausto era un joven de 27 años que estudiaba en el SENA y que residía en Piedecuesta; el sábado a las 8:00 p.m. salió de su casa junto con su amigo Juan de Dios Rincón. Según testimonios de varios testigos, unas horas más tarde, una camioneta de la policía los persiguió en el centro de Piedecuesta; esa misma noche desaparecieron y dos días después (lunes 17 de abril) en el sitio conocido como “Patio Barrido”, en la vía que conduce a Málaga (Curos) fueron encontrados sus cuerpos con signos de tortura y con tres heridas de disparos en la cabeza propinadas con armas de fuego. Hacía poco tiempo Fausto había estado en la cárcel; y después de su muerte sus familiares fueron objeto de amenazas de muerte.