El 2 de junio de 1979 en Cimitarra, Santander, el campesino LUÍS ANTONIO URIBE JAIMES, fue detenido, torturado y desaparecido por miembros del Ejército. Luis Antonio y otro campesino se encontraban trabajando en una finca en la vereda Cielo Roto de la inspección de policía El Marfil de Puerto Boyacá, cuando llegó el teniente Rodolfo Márquez, quien inicialmente les dio dinero para que le dijeran en dónde estaba la guerrilla, al responderle que no sabían los detuvo. Los campesinos fueron obligados a cargar el equipo de un capitán que comandaba la patrulla y a tumbar madera para hacer un helipuerto. El otro campesino fue dejado en libertad, pero Luis Antonio fue llevado detenido a Cimitarra, allí fue sometido a torturas y luego desapareció.