Raul Caballero Camargo
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Hechos
El 5 de noviembre de 1989 en Piedecuesta, Santander, los jóvenes William Mantilla Duarte, Héctor Fabio Gómez, Yuliano Delgado Tarazona, Gonzalo, Efraín Galvis Correa, Álvaro Adarme Morales, Oscar Eduardo Camargo Barajas, Héctor Guillermo Ibáñez y José Antonio Tarazona Grimaldo, fueron detenidos y tratados cruelmente por la policía, dentro de los que se encontraba un agente de apellido Villamizar. En los mismos hechos RAUL CABALLERO CAMARGO fue aprehendido y tratado cruelmente, siendo posteriormente asesinado por dicho agente en la estación de policía de la misma localidad santandereana.
Todo comenzó a las 11:00 de la noche en el barrio Cabecera del Llano, donde se produjeron las aprehensiones. Los ofendidos relataron que: “...en el recorrido hacia la estación de Policía nos hicieron varias amenazas de llevarnos al sector de Los Curos (Inspección de Policía Departamental de este municipio) para iniciar la limpieza del pueblo y nos insultaron diciéndonos ¡perros miserables que no merecen vivir! Bajando por la calle 10 se encontró la patrulla con la policía vial y les pidieron que los acompañaran a Los Curos para iniciar la limpieza pero ellos se negaron. Al llegar al comando, nos dijeron “bájense, que los queremos ver trotar” y al descender de la patrulla comenzó el agente Villamizar a golpear con patadas y bolillo al joven William Mantilla Duarte. Después de entrar en el comando, nos formaron en hileras mirando de frente, distribuidos en dos grupos y recibimos varios golpes,... de nuevo el agente Villamizar nos dijo que nosotros no merecíamos vivir y se acercó al joven Raúl Caballero Camargo y a veinte centímetros de distancia le disparó a la altura del cuello por el lado derecho sin que hubiese habido el menor motivo, ni injuria, ni irrespeto. Vimos cuando el joven se desplomó y nos acercamos a ayudarlo llorando; al momento un agente nos dio la orden de entrarnos a la celda o calabozo, diciendo por tres veces: “él está herido y lo vamos a llevar al hospital”. Desde el calabozo nos dimos cuenta cuando estaban limpiando con agua la sangre de Raúl; pero no vimos en que momento lo llevaron al hospital”.
“Al día siguiente nos interrogó una señorita joven cuyo cargo no conocemos, para que contáramos una versión libre de los hechos. Más tarde nos llevaron a la cárcel municipal, a pesar de ser la mayoría menores de edad. Hicimos el reclamo sobre esta anomalía pero no nos dieron ninguna razón. El martes 7 de noviembre, a las 5 p.m. vimos pasar el desfile fúnebre de Raúl acompañado de mucha gente y así confirmamos directamente que él había fallecido; sentimos mucha tristeza por su muerte y miedo de ser las próximas víctimas. En cuanto pasó el desfile y después de firmar unas hojas de citación, nos dejaron libres”.
Las declaraciones de las víctimas ponen de manifiesto como los agentes, en su afán por imponer el “orden social” vulneraron y agredieron a los jóvenes sin consideración alguna, y asesinaron a Raúl so pretexto de escarmentar a los muchachos y demostrar su poderío, acciones respaldadas en todo momento por la administración municipal, la cual no hacía nada por impedir los vejámenes y arbitrariedades con los que la fuerza pública agredía reiterativamente a la población marginada.
Fuentes:
- 1. PROYECTO COLOMBIA NUNCA MÁS ZONA 5ª - Crímenes de Lesa Humanidad 1966-1998 • BUCARAMANGA Y ÁREA METROPOLITANA: EL ASEDIO DE LA REPRESION
