El 2 de septiembre de 1989 los cadáveres de AHMED BEJASÁN MONTEALEGRE MOLINA y MARCO FIDEL OSPINA ANGRUNO, jóvenes residentes en el barrio La Primavera de Cali, fueron encontrados en el callejón de la hacienda La Palma cerca de la vía que de Cali conduce a Candelaria, Valle, desnudos y presentaban señales de tortura y numerosos orificios de bala. Según declararon sus allegados, los jóvenes salieron el día anterior y no regresaron a sus casas como de costumbre, ante lo cual comenzaron a buscarlos pensando que pudieran haber sido retenidos, pero nunca asesinados. Las autoridades creen que fueron secuestrados y acribillados por un escuadrón de la muerte.
Fuentes:
1. CPDH Comité Permanente por los Derechos Humanos – Boletín de prensa, Año 10 N° 6, Enero 1990