El 27 de febrero de 1989 en Florián, Santander, el sastre NORBERTO ARIAS, y el estudiante de solo 11 años de edad, ADOLFO MORENO, fueron ejecutados por una patrulla del Ejército que entro a la sastrería de Arias, y sin que existiera motivo el comandante le disparo una ráfaga de submetralladora; el niño que se hallaba en el interior salió corriendo para ponerse a salvo pero otro uniformado le disparó una ráfaga matándolo en el acto; luego los integrantes de la patrulla hurtaron elementos de la sastrería y lanzaron una granada al local, enseguida obligaron a varias personas a cavar una fosa para enterrarlo y a firmar una hoja donde aseguraban que los muertos eran guerrilleros.
Fuentes:
1. CPDH Comité Permanente por los Derechos Humanos – Boletín de prensa, Año 10 N° 2, Marzo 1989