El 25 de febrero de 1989 en Carcasí, Santander, militares pertenecientes al batallón Tarqui asesinaron al niño campesino MARCO TULIO CARVAJAL LOZANO de 9 años, en la vereda Sirguaza. La operación fue comandada por el Subteniente William Fernando Martínez. Al momento del crimen, el niño se encontraba pastoreando unas ovejas con sus hermanos, cuando bajo un grupo de aproximadamente 20 hombres del cerro Piedra Ancha, disparando de manera indiscriminada; al verlos los niños corrieron hacia la casa y trataron de esconderse, Marco Tulio no logró llegar y fue alcanzado por las balas. Después del asesinato, los militares entraron violentamente a la vivienda de la familia Carvajal, ultrajaron a los padres de Marco Tulio y los acusaron de colaborar con la guerrilla; reconociendo el asesinato del niño como una forma de que “tomaran escarmiento y dejaran de apoyar a los guerrilleros”. Durante el sepelio, un soldado se acercó a los familiares y les entregó un sobre con $14.000 y una nota que decía “de parte del Comandante para gastos de entierro”.
La investigación fue iniciada por la Procuraduría Regional de Santander. A ella fue vinculado William Fernando Martínez. Posteriormente, el 4 de febrero de 1993, la Procuraduría Delegada para las Fuerzas Militares, archivo la investigación por falta de mérito razonando que la muerte del menor no es posible atribuirla a la tropa por cuanto estos respondieron a una agresión injusta durante la cual, en el intercambio de disparos, infortunadamente falleció el niño Marco Tulio Carvajal por encontrarse en el lugar donde se desarrollaban los enfrentamientos.
Fuentes:
1. PROYECTO COLOMBIA NUNCA MÁS ZONA 5ª - Crímenes de Lesa Humanidad 1966-1998 • PROVINCIAS SANTANDEREANAS