El 6 de febrero de 1989 en Briceño, Cundinamarca, paramilitares ejecutaron a JOSÉ GUILLERMO CHIVATÁ, militante de la Unión Patriótica procedente del municipio de San José del Guaviare, el cual tuvo que salir de allí el 27 de enero con un copartidario, por amenazas proferidas por un organismo de seguridad del Estado. Su cuerpo fue hallado en la vía que conduce a la población de Zipaquirá; presentaba numerosos impactos de bala y estaba atado de pies y manos (1)
El activista de la UP había sido secuestrado dos días antes por 3 individuos que se identificaron como agentes del F-2, lo interceptaron en un carro Renault 4 en el paradero de buses del Barrio Cristóbal Norte, de Bogotá, lo encañonaron y obligaron a subir al auto, llevándolo con rumbo desconocido. A la capital había venido a realizar algunas diligencias (2).
Fuentes:
1. CINEP Paramilitarismo de Estado en Colombia 1988-2003
2. CPDH Comité Permanente por los Derechos Humanos – Boletín de prensa, Año 10 N° 2, Marzo 1989