El viernes 18 de noviembre de 1988 en San Pablo, Bolívar, el Teniente Henry Coronado Chávez y los agentes de policía Germán Iván Lisazo Pérez y Fernando Vargas Antolinez, torturaron y ejecutaron a los campesinos JAIME AMAYA ANAYA y HERNANDO DE JESÚS ZULETA RUIZ, aprovechando que se encontraban detenidos; posteriormente los policías abandonaron los cuerpos totalmente destrozados en un río, con la pretensión de ocultar su crimen. Los responsables dejaron los cuerpos de sus victimas en zonas de difícil acceso, en fosas comunes en parajes solitarios; en múltiples ocasiones los cuerpos fueron desechados en jurisdicciones ajenas al lugar donde se cometieron los crímenes. Ese mes, campesinos de la región realizaron una marcha para manifestar su repudio por estos atroces crímenes.
Actuaciones Judiciales
La investigación disciplinaria la llevó a cabo la Procuraduría Delegada para la Defensa de los Derechos Humanos bajo el radicado No. 008-92314. El ente gubernamental se pronunció el 30 de septiembre de 1991 sancionando con solicitud de destitución al Teniente Henry Coronado Chávez y al agente Fernando Vargas Antolínez de la policía. A la decisión le fue interpuesto recurso de reposición, el cual se resolvió negativamente el 9 de marzo de 1992 confirmando por tanto la sanción.
Fuentes:
1. PROYECTO COLOMBIA NUNCA MÁS ZONA 5ª - Crímenes de Lesa Humanidad 1966-1998 • RIQUEZAS NATURALES Y MISERIA SOCIAL. CRÍMENES DE LESA HUMANIDAD EN EL SUR DE BOLIVAR, 1966-2001