Antonino Ortega
Fuente:
1. Campesino
Hechos
El 4 de noviembre 4 de 1988 en Aguachica, Cesar, los jóvenes campesinos ANTONINO ORTEGA y Luis Rodríguez fueron detenidos por 30 soldados del Ejército con la colaboración activa de 4 civiles paramilitares, introducidos violentamente a la hacienda ''Riverandia''. Luego fue asesinado Antonio Ortega mientras Luis Rodríguez logró huir.
Relata la fuente: ''El 4 de noviembre de 1988, a las 8.30 p.m.., los jóvenes campesinos ANTONINO ORTEGA y Luis Rodríguez fueron retenidos por 30 soldados del Ejército con la colaboración activa de 4 civiles paramilitares, e introducidos violentamente a la hacienda ''Riverandia'', propiedad de la familia de un parlamentario del lugar. Allí fueron torturados durante varias horas, mientras les hacían preguntas sobre los sindicalistas de Sintraindupalma. En la finca, fuera de los soldados que tenían allí un campamento, estaban dos policías en trajes civiles, los miembros de la familia Rivera: Augusto, Orlando, Alvaro , Carlos Alirio y Luis Rodolfo Rivera, además de los civiles Helí Ayala, Gonzalo Tavares, Amador Pinto, Dinael Páez, Rafael Ramírez, Jaime Ardila, Jesús Ayala y otras dos personas de apellidos Rois y Zambrano, además de una médica que trabajaba con Adolfo Rivera. A media noche fueron sacados de la hacienda en la camioneta Ford, placas GY 1390 de propiedad de la familia Rivera, y subieron a la camioneta clavos de 6 pulgadas y 3 astillones de madera de dos metros de largo, según dijeron, ''para crucificarlos''. Al atravesar el pueblo rumbo a Aguachica, los retenidos comenzaron a hacer intentos por desatarse y se levantaron para lanzarse de la camioneta; en ese momento la camioneta se estrelló. Los victimarios dispararon y asesinaron a Antonino mientras Luis logró lanzarse por un puente y huir. Los victimarios al ver que la gente salía de las casas, le pasaron la camioneta por encima al cadáver de Antonino y huyeron. Estos hechos fueron denunciados ante la Procuraduría General de la Nación y ante la Dirección Nacional de Instrucción Criminal el 31 de agosto de 1.989, sin que se hubiera hecho nada para investigar y sancionar a los victimarios, quienes posteriormente perpetrarían otros crímenes en la misma hacienda''.
