Moisés Navarro Pacheco
Fuente: VANGUARDIA LIBERAL
1. Conductor
Hechos
El 10 de octubre de 1988 en Ocaña, Norte de Santander, MOISES NAVARRO PACHECO, conductor de un campero de servicio público, fue muerto como consecuencia de los golpes y torturas que le propinaron los miembros de una patrulla de la policía que lo detuvieron cerca al Aeropuerto de la ciudad en el momento en que recogía a varios pasajeros. Los uniformados bajaron a los ocupantes del vehículo aduciendo que sobre ese automotor tenían sospechas de que había sido utilizado para cometer un asalto guerrillero, obligaron a Navarro Pacheco a seguir con ellos, pero unos kilómetros más adelante, en la carretera que del aeropuerto conduce a la Ocaña, lo hicieron descender del vehículo para torturarlo y golpearlo con un instrumento contundente hasta fracturarle el cráneo y sacarle la masa encefálica, para luego dejarlo abandonado en el hospital local, donde el cadáver fue entregado a sus familiares (1).
El 10 de octubre de 1988, el conductor MOISES NAVARRO PACHECO, de 27 años, fue detenido, torturado y asesinado por miembros de la Policía en el corregimiento La Floresta, en Ocaña. Moisés trabajaba como conductor de servicio público en un jeep y había salido a las 6:00 a.m. de su casa a trabajar, contratado para hacer un viaje al aeropuerto de Aguas Claras donde fue visto por un familiar. De regreso la víctima fue detenida por los agentes e interrogada en la vía respecto del paradero de unos guerrilleros que lo obligaron a transportarlos y que habían emboscado una patrulla policial causando la muerte de un Cabo. Cuando los acompañaba al lugar en la patrulla fue torturado, asesinado y posteriormente su cuerpo transportado en una ambulancia desde Convención al hospital, bajo la afirmación de que era un guerrillero. El Agente Luis Aníbal Suaza se atribuyó el hecho de la muerte justificándose en un supuesto ataque de la víctima por lo que tuvo que dispararle una vez.
La familia de Moisés recibió el aviso de su muerte a las 9:00 a.m. por parte de un compañero suyo de trabajo; éste los notificó sobre una emboscada a la policía y que Moisés estaba detenido y el carro abandonado en la vía. Un hermano de él se dirigió hasta la estación de policía para averiguar que había sucedido sin obtener ninguna respuesta, sólo que esperara hasta las 5:00 p.m. ya que probablemente saldría un comunicado. A las 2:30 p.m. los familiares de Moisés recibieron una llamada del hospital donde les comunicaban que allí se encontraba un cadáver para reconocer. La familia reconocería el cuerpo como el de Moisés; presentaba claras señales de tortura; tenía puesto solamente el pantalón, estaba raspado como si hubiera sido arrastrado, su rostro se encontraba golpeado salvajemente y con residuos de pólvora por los disparos recibidos, dos en la cabeza y uno en el hombro izquierdo; en la muñeca tenía muestras de haber sido amarrado; en la boca y el tórax presentaba quemaduras con ácido. Los documentos de identificación y el dinero que portaba se perdieron. El médico legista Miguel Baruque Esteban no examinó el cuerpo, limitándose a manifestar que los signos que presentaba el cadáver no eran torturas, sino producto de una bomba que había estallado en la emboscada. Según se pudo establecer, la víctima había sido muerta lejos de donde ocurrió la emboscada y después de la misma.
Las versiones de los miembros de la policía explicaban cómo Moisés atacó al Agente Suaza viéndose este obligado a dispararle, pero estas afirmaciones son contradictorias entre sí pues no explican los otros dos disparos ni las huellas de tortura. El 25 de octubre de 1988, el Comando del 4º Distrito de Policía de Ocaña expidió un comunicado respecto a los hechos en los que se asegura que ''se están llevando a cabo las investigaciones penales y disciplinarias por las oficinas competentes'', señalando que ''es menester dejar en claro que, los bandoleros... son sujetos que subrepticiamente, en manada y de incógnitos hacen sus acciones; situación que es bien conocida por la ciudadanía de bien de Ocaña y por ello la necesidad de sembrar la cizaña entre sus agentes, desinformando a la opinión pública.''
En el asesinato de Moisés participaron, además, el Capitán Jairo Salcedo García, comandante del operativo, y los Agentes Duberley Galvis Aljure, Nahum Rodríguez Contreras, Jorge Alonso Ramírez Arias, Luis Arnulfo Murcia Céspedes y otro Agente de apellidos Escobar Cardona, todos pertenecientes, junto al Agente Luis Aníbal Suaza, al Comando del 4º Distrito de Policía de Ocaña (2).
Fuentes:
- 1. CPDH Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos - Boletín de Prensa, Diciembre de 1988
- 2. PROYECTO COLOMBIA NUNCA MÁS ZONA 5ª - Comisión de Crímenes de Lesa Humanidad 1966 - 1998 • NORTE DE SANTANDER: TERRITORIO DIVERSO, INFAMIA AGUDA
