Desde el 8 de julio de 1977 unidades antiguerrilleras acantonadas en la región de Urabá han venido efectuando una sistemática recogida de campesinos. Familias enteras han sido detenidas, dentro de esta campaña. Pero las tropas no se contentan con esto sino que vienen aplicando discrecionalmente la pena de muerte contra algunos de los campesinos. El primer día de la “operación”, cayó acribillado el joven SAMUEL ANTONIO TUBERQUIA, de 21 años. Posteriormente han sido asesinados OSCAR GARCIA, 26 años; LUCIANO GRACIANO, hijo del presidente de la junta comunal de Mulatos, quien a su vez es militante de la UNO, y RUBEN DARIO GIRALDO, 36 años, trabajador de la finca del señor Erasmo Valderrama. El ejército ha informado, a través de la prensa burgués, que se trataba de “guerrilleros dados de baja en combate”, cuando la verdad es que –repetimos- ellos y algunos de sus familiares estaban detenidos desde antes. Dirigentes de la UNO y del Partido Comunista han elevado su protesta ante la Gobernacion de Antioquia, exigiendo una investigación sobre estos crímenes.