El 22 de septiembre de 1988 en Bucaramanga, Santander, fueron hallados los cadáveres de los jóvenes MAURICIO SOLANO ALVAREZ de 17 años y RAMON TRINIDAD MENDEZ HERNANDEZ de 20 años, en un despoblado lugar del barrio La Independencia. Los cuerpos presentaban heridas de bala y signos de tortura; al lado los homicidas dejaron insignias de La Mano Negra.
Fuentes:
1. CPDH Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos - Boletín de Prensa, Octubre de 1988