El 5 de septiembre de 1988 en Ibagué, Tolima, en basurero de Mirolindo, fue practicada el acta de levantamiento de un cadáver de un NN quien fue identificado posteriormente como JOSE HELI CUMACO. Relata la fuente: “El representante a la Cámara por la UP Hernán Motta Motta dio a conocer en la Cámara de Representantes el 30 de noviembre de 1988 un aterrador documento de la Procuraduría regional de Ibagué, Leonor Quintero de Amezquita, en el cual se establece la existencia de un depósito clandestino con cientos de cadáveres en predios del basurero de Mirolindo en esa ciudad. Las víctimas fueron previamente torturadas. Implicados oficiales y agentes de la policía en los hechos”.