El 30 de agosto de 1988 en Rionegro, Santander, varios individuos que se identificaron como agentes del F-2 secuestraron a GONZALO BÁEZ BLANCO, Inspector de Policía del corregimiento Misijuay. Al verse obligado a seguir con los captores, Gonzalo gritó que avisaran a los miembros de la Unión Patriótica, partido al cual pertenece.
Fuentes:
1. CPDH Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos - Boletín de Prensa, Diciembre de 1988