Desde el 8 de julio de 1977 unidades antiguerrilleras acantonadas en la región de Urabá han venido efectuando una sistemática recogida de campesinos. Familias enteras han sido detenidas, dentro de esta campaña. Pero las tropas no se contentan con esto sino que vienen aplicando discrecionalmente la pena de muerte contra algunos de los campesinos. El primer día de la “operación” fue sacado de su vivienda el joven SAMUEL ANTONIO TUBERQUIA, de 21 años, a quien torturaron y fusilaron en presencia de otro joven campesino, de 15 años de nombre Luis A. Higuita. Después de hacer caminar largas horas por el monte a este último lo dejaron libre para que contara lo presenciado. Al día siguiente el cadáver del joven Tuberquia fue levantado por directivos de la junta comunal de Mulatos, ante la ausencia de autoridades