El 23 de agosto de 1988 en Santander de Quilchao, Cauca, HERNANDO CAMAYO, miembro de la comunidad indígena Paez, fue ejecutado en su propia parcela por elementos del ejército adscritos a la III Brigada. Los militares lo detuvieron el día anterior, lo interrogaron y dejaron en libertad, ese mismo día, el 23 volvieron a detenerlo y después de liberarlo varios uniformados lo siguieron hasta su vivienda, de donde lo sacaron al patio y le propinaron varios disparos de fusil. Cerca de este hecho, voceros de la III Brigada difundieron la versión, por las emisoras locales, que Camayo había sido dado de baja en combate.
Fuentes:
1. CPDH Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos - Boletín de Prensa, Octubre de 1988