El 7 de julio de 1988 en la Montañita, Caquetá, agentes del Estado ejecutaron a JAIRO RIVERA LOZADA, soldado adscrito al Batallón Cazadores del Ejercito Nacional. De acuerdo a la fuente: “(…) según comunicado de la XII Brigada, robó material de guerra y su arma de dotación y huyó, muriendo luego en un combate como guerrillero. Según su familia, fue castigado cruelmente por haber perdido una munición avaluada en 5.000 pesos, hasta quedar demente, siendo luego asesinado por la policía de Montañita (…)”.