Jorge Eliecer Ariza
Fuente: COLOMBIA NUNCA MAS
1. Estudiante (Institución: Colegio Santander)
1. Sin datos - UIS Universidad Industrial de Santander
Hechos
El jueves 30 de octubre de 1975 en Bucaramanga, Santander, durante una movilización hacia el centro de la ciudad de estudiantes de la Universidad Industrial de Santander, miembros del ejército asesinaron el estudiante de segundo año de bachillerato del Colegio Santander JORGE ELIECER ARIZA de 17 años e hirieron a GUSTAVO SANTOS de 16 años.
Relata la fuente: “ El levantamiento cívico popular más importante que se desarrolló en el año de 1975 comenzó el 28 de octubre cuando el INTRA decretó el alza de las tarifas de transporte urbano y el cambio de las rutas habituales de los buses, lo cual perjudicó a la población trabajadora y a los residentes de los sectores populares. La Asociación Universitaria de Santander, AUDESA, organizó a unas 2.000 personas en manifestación frente al INTRA, cuyas instalaciones fueron apedreadas. Ese día SIETE ESTUDIANTES fueron detenidos por la policía.
Al día siguiente, en una nueva manifestación que doblaba la del día anterior, engrosada por estudiantes del colegio Santander y por las centrales obreras, se presentaron enfrentamientos con la policía, que derrotada fue reemplazada por el ejército. Ese día fue gravemente herido en un ojo un estudiante del colegio Santander, cuyos integrantes apoyaron masivamente la movilización.
El jueves 30 de octubre, hubo una nueva asamblea en la Universidad Industrial de Santander y se presentó una movilización hacia el centro de la ciudad. Al medio día los miembros del ejército empezaron a disparar al aire y luego a los cuerpos de los manifestantes; como resultado de dichas acciones el estudiante de segundo año de bachillerato del Colegio Santander JORGE ELIECER ARIZA de 17 años fue asesinado y GUSTAVO SANTOS de 16 años cayó herido.
Jorge Eliécer echó a correr por una calle cuando los soldados dispararon sus armas al aire, sin embargo fue alcanzado en el abdomen por una bala de G3 que le atravesó totalmente el cuerpo; la misma bala se alojó en la pierna de Gustavo que cayó herido junto a su compañero. Entretanto, Jorge Eliécer fue llevado inmediatamente a la Clínica La Merced, donde perdió gran cantidad de sangre mientras esperaba media hora para ser atendido; luego fue intervenido quirúrgicamente durante 6 horas. Al día siguiente, en horas la noche, según el parte médico, Jorge murió de una embolia pulmonar masiva a causa de la herida pélvica recibida el día anterior. El comunicado de los militares informaba que sus efectivos usaron balas de salva, sin embargo, las vainillas de las balas usadas por fusiles G3 estaban tiradas en las calles. Por otra parte, a Gustavo le tuvieron que amputar la pierna herida. Los manifestantes retrocedieron, pero al atardecer regresaron nuevamente al centro y se produjeron choques a piedra con 500 miembros del ejército. A las cinco de la tarde, los militares volvieron a disparar y cayeron en 5 minutos siete estudiantes heridos.
El alcalde Reyes Puyana declaró el toque de queda el mismo día. Al enterarse de la muerte del joven, el gobernador Barco Valderrama y los comandantes de la V Brigada y la policía se dirigieron a la casa de la familia para presionar e incluso ofrecer dinero al padre del estudiante asesinado, para que aceptara que el cuerpo fuera sepultado en Cúcuta; al no aceptar, estos responsabilizaron a los familiares de lo que pudiera suceder durante el entierro en medio de una manifestación de 5.000 personas, entre las cuales se encontraban varios padres de familia. Las amas de casa llevaron a cabo sucesivos bloqueos de las calles con bombonas de gas y se convirtieron desde ese momento en una fuerza decisiva de la sorprendente organización popular.
Para reforzar la represión de las fuerzas armadas, empezaron a llegar refuerzos militares del Socorro y Pamplona. Los estudiantes de AUDESA organizaron brigadas de agitación en los barrios y ayudan a crear comités cívicos populares. Después de la muerte del joven estudiante, también los padres de familia se unen a las manifestaciones. La policía llevaba machetes y adelantaba batidas y operaciones rastrillo en los barrios en busca de “agitadores subversivos”.
Más de 30 personas entre estudiantes y pobladores fueron heridos a bala, culata, piedra o esquirlas de las granadas de gases lacrimógenos lanzados por la fuerza pública. Además, TRESCIENTAS PERSONAS fueron detenidas y nueve de ellas fueron llevadas a consejo de guerra; la gran mayoría de ellas estaban incomunicadas y muchas fueron torturadas durante los interrogatorios”.
Fuentes:
- 1. PROYECTO COLOMBIA NUNCA MÁS ZONA 5ª - Crímenes de Lesa Humanidad 1966-1998 • BUCARAMANGA Y ÁREA METROPOLITANA: EL ASEDIO DE LA REPRESION
