Rosmiro Burgos Polo
Fuente: VOZ PROLETARIA
1. Estudiante (Institución: INEM)
Hechos
El 20 de agosto de 1974 en Cereté, Córdoba, durante el Paro Cívico organizado para protestar por las deficiencias de los servicios públicos y por el alza del trasporte, es asesinado el estudiante ROSMIRO BURGOS POLO, por la policía. Heridas a bala varias personas. En el sepelio del estudiante Burgos, la Policía dispara gases lacrimógenos contra la población calculada en diez mil personas (1).
Relata la fuente: “Miles de personas estaban alrededor de la plaza principal esperando los resultados de las negociaciones con el gobernador, que marchaban de manera positiva. Se veían soluciones. Se avanzaba en los acuerdos. Solo algunos puntos quedaban aplazados por no depender del departamento.
En las primeras horas de la noche del 20 de agosto brigadas juveniles cuidaban la carretera que conduce de Cereté a Montería. Los jóvenes estaban informados de los avances en las negociaciones y esperaban la orden para levantar el bloqueo. En esos momentos un agente del F-2, Argemiro Cáceres hizo aparición de manera provocadora. Los huelguistas lo abuchearon y tuvo que retirarse del lugar. Una hora más tarde el joven Rosmiro Burgos salió de su casa a tomar avena helada y recoger dulces que algún promotor regalaba a los niños del barrio. El agente del F-2 que estaba enfurecido, procedió contra el indefenso muchacho, estudiante del INEM, y le disparó con una pistola; primero dos impactos en el cuerpo, luego uno en el cuello.
Cuentan testigos presenciales que el joven al recibir el primer disparo se le arrodilló al agente del F-2, pidiéndole que no lo matara, pero este procedió a rematarlo de la manera más despiadada. Los habitantes del barrio se aglutinaron indignados. El F-2 se refugió en una casa y el dueño de la misma entregó a un empleado de Telecom que se encontraba allí, como responsable del asesinato.
Minutos después hicieron aparición destacamentos de la policía que intentaron llevarse el cadáver del joven que reposaba en poder de los padres. Disparos al aire. Golpean a la gente. Amedrentan a los familiares. Toda la brutalidad policial ensañada contra indefensos monterianos, contra pacíficos moradores. En ese momento había un “mandato claro”: golpear, amedrantar, perseguir, detener a quienes se habían unido por justas reivindicaciones” (2).
Fuentes:
- 1. EL LIBRO NEGRO DE LA REPRESION ▪ Agosto 1974/Agosto 1980 – Gerardo Rivas Moreno (Editado por: FICA Fundación Para la Investigación y la Cultura) Bogotá, 2ª Edición, Septiembre de 1980
- 2. VOZ PROLETARIA Agosto 29 de 1974
