En horas de la noche del sábado 30 de mayo de 1987 en Rioblanco, Tolima, al pie del cementerio, PABLO E. MUÑOZ fue asesinado por una patrulla militar al mando del cabo del ejército de apellido Mora; hay varios testigos cuando el ejército lo llevaba detenido, entre ellos, Antonio Romero. A mediados del mes de mayo en horas de la noche en el cementerio del mismo pueblo, el agricultor Dagoberto Méndez apareció degollado; esto ha causado pánico en la población, porque varios ciudadanos vieron a tres soldados que lo llevaban hacia el cementerio.