El 19 de octubre de 1986 en Tuluá, Valle del Cauca, cuando se dirigía a una reunión en pro de vivienda popular, es secuestrada, al parecer por paramilitares, la joven MARY LOAIZA ROJAS, activista comunitaria y trabajadora de la fábrica Trillacafé. El 26 aparece su cadáver en las afueras de la ciudad con señale de tortura.