Robinson Luango Rodríguez
Fuente:
1. Trabajador de finca
Hechos
En agosto de 2011 en Vistahermosa, Meta, el joven de 15 años, ROBINSON LUANGO RODRÍGUEZ, salió a la finca de un tío a cortar un racimo de plátanos y nunca más regresó. Cuatro años después, apareció su cuerpo sepultado como persona no identificada en el cementerio de Granada, a donde fue llevado el 22 de agosto del 2011 por el ejército, entregándolo a la Fiscalía como “muerto en combate” en la vereda “Cerro Sardinata” de Vista Hermosa.
Relata la fuente: "ROBINSON, nació en Vista Hermosa (Meta), el 15 de febrero de 1996. Era un niño de 15 años, muy educado y alegre que empezó a trabajar desde corta edad para ayudar a la manutención de sus hermanos, por ser su madre, Eulalia, cabeza de hogar. Pasaba su vida de finca en finca, dedicado a oficios varios, viviendo donde la abuela en Vista Hermosa, mientras su madre y hermanos, desplazados forzadamente, sobrevivían en Villavicencio. Un día de agosto del año 2011, salió a la finca de un tío a cortar un racimo de plátanos y nunca más regresó. Lo buscaron incansablemente sin obtener respuesta.
Cuatro años después, apareció su cuerpo sepultado como persona no identificada en el cementerio de Granada, a donde fue llevado el 22 de agosto del 2011 por el ejército, entregándolo a la Fiscalía como “muerto en combate” en la vereda “Cerro Sardinata” de Vista Hermosa. El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses en Granada, realizó la necropsia, reportando a un niño de 15 años como un hombre de 20 a 25 años, sin verificar las huellas con la registraduría, donde años después este cotejo logró su identificación fehaciente.
En diciembre del 2015, en el marco de las medidas inmediatas del Comunicado 62 de La Habana, se logró su exhumación y luego de más de un año en laboratorios del CTI de la Fiscalía, de pruebas genéticas practicadas en laboratorios de la INTERPOL de la Policía, la familia de ROBINSON logró recuperarlo, velarlo en su humilde vivienda y llevarlo al Cementerio Central de Villavicencio, sitio de conciencia y memoria, para darle una sepultura digna, en espera de lograr respuestas sobre los demás desaparecidos en la familia, el otro hermano de Robinson, WILMER ANDRES, el esposo de Eulalia, JHON FREDY LOMBANA y uno de sus hermanos".
Fuentes:
- 1. Nuevas entregas dignas de cuerpos de personas desaparecidas, como resultado del Acuerdo Humanitario, del proceso de paz - Colectivo Sociojurídico Orlando Fals Borda - Bogotá, D.C., junio del 2017
