En agosto de 1988 en Curillo, Caquetá, miembros del ejército desaparecieron a CARLOS MUNÓZ DIAZ, militante de la Unión Patriótica y del Partido Comunista.
Relata la fuente: "Carlos participaba de manera entusiasta de las actividades programadas por la UP. Era escolta de Jaime Londoño, concejal de Curillo quien a la vez era su suegro. Después del asesinato de Jaime Londoño (24 de marzo 1988 NdA) y debido a amenenazas de muerte, Carlos y Rosmery se refugiaron en una finca a las afuera del municipio.
En agosto de 1988, debido a unos controles médicos por el embarazo de Rosmery, se fueron a Curillo y cuando pasaban por el retén militar, los bajaron de la lancha, les pidieron los papeles y dejaron a Carlos con ellos. Desde ese día está desaparecido, los militares que lo retuvieron no dieron ninguna razón de él. Testigos afirmaron escuchar varios disparos esa noche por el sector donde los militares tenían a Carlos".