El 17 de mayo de 2002 PEDRO ANTONIO PEÑA salió de su hogar a las 6:30 de la mañana de Catumare en Villavicencio a trabajar en Calamar, Guaviare. A la semana llamó a su hermana para contarle que estaba trabajando y reuniendo dinero para enviarle a su mamá. El 22 de julio envió un giro de 200.000 mil pesos a su madre desde Calamar y desde aquella época su familia no sabe nada de él.