Mario Manuel Castaño Bravo
Fuente: CINEP
1. Campesino
1. Líder de restitución de tierras - Asociación Familias de los Consejos Comunitarios de Curvaradó, Jiguamiandó, La Larga Tumaradó, Pedeguita y Mancilla, AFLICOC
2. Líder de restitución de tierras - CONPAZ, Comunidades Construyendo Paz en los Territorios
3. Líder social - Sin Datos
Hechos
Víctimas en estos hechos: 1 (Asesinadas: 1- Desaparecidas: )
Hacia las 7 de la noche del domingo 26 de noviembre de 2017 en Belén de Bajirá, Chocó, fue asesinado MARIO MANUEL CASTAÑO BRAVO, de 55 años, reclamante de tierras de Curvaradó, en su propia finca, ubicada en la vereda Florida, territorio de La Larga Tumaradó. Desconocidos ingresaron hasta su casa y le dispararon en repetidas ocasiones. Mario Manuel era integrante de la Asociación Familias de los Consejos Comunitarios de Curvaradó, Jiguamiandó, La Larga Tumaradó, Pedeguita y Mancilla, AFLICOC e integrante de la red CONPAZ, Comunidades Construyendo Paz en los Territorios. Desde hacía semanas, Castaño, quien venía denunciando el aumento de la presencia de grupos paramilitares en el territorio, en dos ocasiones había sido víctima de desplazamiento forzado y contaba con medidas de protección.
Relata la fuente: “Según la denuncia de la Comisión de Justicia y Paz, hacia las 7 de la noche de este 26 de Noviembre, fue asesinado Mario Castaño Bravo, reclamante de tierras de Curvaradó, en su propia finca, ubicada en la vereda Florida, territorio de La Larga Tumaradó. Desconocidos ingresaron hasta su casa y le dispararon en repetidas ocasiones.
Mario, a quién sus amigos le decían “el loco” por la forma en que denunciaba a empresarios, paramilitares e integrantes de la fuerza pública que son cómplices del despojo al que se resistió durante tres años y dos desplazamientos forzados; había sido llamado la semana pasada por integrantes de las llamadas AGC a una reunión que el mismo denunció.
Castaño, en su trabajo como reclamante de tierras, venía participando activamente en la construcción de una propuesta de reparación colectiva en el territorio que incluye el reconocimiento de las comunidades como legítimos propietarios de las tierras colectivas e impide la continuidad de las operaciones empresariales inconsultas y que atentan contra la vida, la tierra y la dignidad de los habitantes.
Según la organización de Derechos Humanos y la red de comunidades CONPAZ, Mario había sido desplazado de sus tierras en dos ocasiones por resistirse a la puesta en marcha proyectos agroindustriales, madereros y ganaderos. En 1996 había sido víctima junto a cientos de personas de operaciones paramilitares y militares que pretendían hacerse con los territorios.
Por su labor en defensa del territorio y de denuncia de las estructuras paramilitares Mario contaba con medidas en protección de la UNP que habían sido denunciadas por inoficiosas pues constaban de un celular, un chaleco antibalas y la presencia de un escolta que se limitaba a sus traslados. Varios líderes han denunciado que estas medidas son insuficientes frente a la complejidad de las amenazas y de la situación de los territorios”.
Información Personal
Mario junto con su familia había regresado a la Madre Unión hace más de tres años, luego de haber sido desplazado en dos ocasiones de su territorio por acciones paramilitares, la primera de ellas en desarrollo de la operación regular e irregular que se inició en octubre de 1996 por militares y paramilitares.
Durante más de 15 años denunció a empresarios legales e ilegales por el despojo de tierra y cómo beneficiarios de operaciones paramilitares desarrolladas en connivencia con la brigada 17 a medidos de los 90.
Él fue obligado por militares de la Brigada 17 en 1996 a participar como guía en operaciones de tipo paramilitar en zona rural de lo que hoy se conoce como Carmen del Darién, hechos por él denunciados.
A pesar del riesgo, las medidas de la UNP no eran idóneas.
Hoy las amenazas y la zozobra en La Larga Tumaradó, Pedeguita y Mancilla, Curvaradó y Jiguamiandó son permanentes.
Las comunidades viven sobreviviendo en medio de operaciones arnadas de las AGC por inacción, ineficacia y tolerancia de la fuerza pública.
Al tiempo, son crecientes las operaciones del ELN que han desconocido las Zonas Humanitarias y Zonas de Biodiversidad, mecanismos de autoprotección de las comunidades.
Mario Castaño Bravo era integrante de la Asociación Familias de los Consejos Comunitarios de Curvaradó, Jiguamiandó, La Larga Tumaradó, Pedeguita y Mancilla, AFLICOC e integrante de la red CONPAZ, Comunidades Construyendo Paz en los Territorios (Comisión Intereclesial de Justicia y Paz)
La vida de Mario Manuel Castaño Bravo fue definida por desplazarse y sobrevivir a la violencia, varias veces. Nació hace 55 años en Arboletes, Antioquia. Al Bajo Atrato llegó tras huir de la violencia de Córdoba y Sucre. Años después, en Chocó, a Mario y a su nueva comunidad los despojaron de sus tierras, nuevamente; este episodio doloroso lo convertiría en un líder reclamante. Mario murió el domingo pasado, 26 de noviembre de 2017, asesinado con disparos, frente a su esposa, hijos y nietos.
Mario era uno de los principales líderes del proceso de restitución de derechos territoriales en el Consejo Comunitario de La Larga Tumaradó. Mario era reconocido por hablar fuerte contra las injusticias, por denunciar a los despojadores y por movilizarse con la población para denunciar y reclamar los derechos de todos.
Su historia en el Bajo Atrato inició en los años setenta, cuando llegó a la zona y encontró un territorio dominado por la selva. Su vocación de trabajo y la disciplina le permitieron asentarse y, junto a varios de sus familiares y compañeros, construyó los cimientos de lo que hoy en día es la comunidad de La Madre Unión.
Desde su llegada a esta zona del Urabá chocoano, Mario se caracterizó por su espíritu emprendedor y su capacidad de adaptación a la geografía agreste de la zona. Convivió con los negros que ocupaban la región desde 1940 y en el día a día, adquirió los conocimientos y prácticas tradicionales y construyó relaciones de hermandad, compadrazgo y trabajo comunitario hasta el punto de autorreconocerse como parte de la comunidad afrodescendiente.
En sus relatos se podía conocer de primera mano la forma en que las parteras recibían a los niños y cómo mitigaban los dolores de las madres con plantas tradicionales que buscaban en el monte. Mario contaba sus historias y con ellas se entendían las dificultades de aprender a recorrer los ríos en champa y canalete. Mario hablaba y se podía sentir la importancia de la solidaridad y el trabajo comunitario entre negros y mestizos para garantizar la supervivencia.
Así, con trabajo constante, consiguió la finca Árbol del Pan, un predio de 166 hectáreas en las que sembraba plátano, arroz y maíz, y cuidaba del bosque nativo, reconociendo la importancia de la conservación de sus “paisanos morenos”.
En el año de 1993 presenció la llegada de los primeros actores armados a la zona. La guerrilla de las FARC comenzó a hacer un trabajo político, invitando a las familias de la comunidad a afiliarse al partido y a participar de las reuniones informativas. Esta presencia se tornó violenta a tal punto que muchas familias tuvieron que abandonar el territorio para evitar las presiones existentes sobre los menores de edad para ingresar a la filas del grupo armado. Mario, como líder de la comunidad, se opuso a esta situación y enfrentó las presiones, lo que produjo que recibiera constantes amenazas en contra de su vida.
En 1997, los rumores de la entrada de grupos paramilitares en connivencia con agentes del Estado generaron gran temor en los habitantes de la zona. Mario se desplazó a la cabecera municipal de Ríosucio y allí permaneció hasta 1999, año en el que decidió volver a Árbol de Pan, la finca que había habitado durante 25 años. A su regreso, Mario encontró que Jesús Vergara Díaz figuraba como nuevo propietario y legítimo dueño de la finca, y que había transformado radicalmente el bosque que él tanto había preservado. Al interpelar a Vergara, Mario descubrió que su predio había sido vendido a este hombre y que, tras amenazas, debía firmar un papel en el que reconocía el negocio, si quería proteger su vida y la de su familia. Los 6’520.000 pesos que el comprador aduce haber pagado por el derecho de propiedad, jamás fueron entregados a Mario.
Ante la situación y la imposibilidad de recuperar su finca, Mario se desplazó, nuevamente, a una casa en la comunidad de Florida. En el año 2000, Mario inició un proceso público de denuncia en contra de los grupos paramilitares y las empresa ganaderas y palmicultoras que, aprovechando el contexto de violencia generalizada, lo despojaron a él y a cientos de familias más de los predios que habían habitado por muchos años. Esta lucha lo llevaría a ser uno de los líderes que participaría en la creación de la primera zona humanitaria en el Consejo Comunitario de Curvaradó, como una estrategia de resistencia y, bajo el derecho de las comunidades afrodescendientes, a permanecer y vivir en paz en su territorio.
Su lucha constante y valiente lo llevó a tomar la decisión de regresar, voluntariamente, a su finca. Dadas las constantes amenazas que él y los líderes reclamantes de la comunidad de La Madre Unión continuaron recibiendo después del retorno, sin acompañamiento del Estado, el 16 de diciembre de 2013, conformaron la zona de biodiversidad de La Madre Abajo.
A partir de esa fecha, Mario se convirtió en uno de los principales líderes reclamantes de tierras de La Larga y Tumaradó. Y con sus reclamos y su exposición pública llegaron nuevas y constantes amenazas, que se mantuvieron los últimos cinco años de su vida. Mario decidió despojarse del miedo y continuar con su trabajo, seguir denunciando a quienes se adueñaron de las tierras. El Consejo está en la espera de que la Unidad Nacional de Tierras radique la demanda de restitución de las 107 mil hectáreas de La Larga-Tumaradó. La lucha para Mario terminó por la fuerza, el domingo, con su muerte. Los demás siguen esperando, despojados de sus tierras y despojados de sus miedos (Fuente: Mario Castaño Bravo, memoria de un líder incansable - CINEP, Nov 29, 2017).
Fuentes:
- 1. Asesinan a Mario Castaño, líder reclamante de tierras en el Chocó - Contagio Radio, 27 Nov 2017
