El 19 de septiembre de 1986 en Ortega, Tolima, en una operación de desalojo de indígenas por 30 unidades de la Policía al mando del Alcalde, Jairo Guarnizo, y el Teniente Angarita, el primero dio la orden de disparar contra la comunidad, resultando muerta DORI LOZANO TAPIERO. El mismo Alcalde se negó a practicar el levantamiento del Cadáver. El 27 de mismo mes, 1500 indios marchan hacia Ibagué en protesta por el asesinato de Doris. La marcha fue detenida por la fuerza pública. El 29 lograron llegar a su destino.